Un cuento de Navidad de Robert Louis Stevenson
Escrito por: Antonio Sarabia en Narrativa InglesaRobert Louis Stevenson (Edimburgo, Escocia, 1850-1894) es sin ninguna duda uno de los escritores de aventuras más celebrados de todos los tiempos. Algo debe haber hecho mal, o no serĂa tan famoso es una frase que se le atribuye pero que difĂcilmente puede aplicársele ya que la lista de sus admiradores incluye nombres de la talla de Jorge Luis Borges, Ernest Hemingway, Rudyard Kipling y Vladimir Nabokov, por citar sĂłlo algunos de los más ilustres. SerĂa interminable mencionar a todos los que alguna vez nos dejamos fascinar por La Isla del Tesoro o por El Extraño Caso del Doctor Jekyll y MĂster Hyde, es decir a la casi totalidad de los escritores que conozco.
Aunque sus padres, fieles y devotos presbĂteros, no fueron particularmente estrictos, Stevenson creciĂł en un severo ambiente religioso dominado por su nana, Alison Cunningham, ferviente calvinista, quien le entretenĂa con sus cuentos y a la que Ă©l llamaba afectuosamente Cummy, y su abuelo por la lĂnea materna, predicador de la Iglesia de Escocia en Colimnton, donde el pequeño Robert Louis pasaba gran parte del tiempo.
De naturaleza delicada -algunos autores han aventurado que padecĂa tuberculosis aunque probablemente se trataba más bien de un caso de bronquitis crĂłnica-, Stevenson sufrĂa ataques de tos y fiebre que se exacerbaban durante el invierno. Esto le obligĂł siempre a rehuir el frĂo y la humedad y emigrar hacia climas más propicios para su salud. No existen tierras extrañas, solĂa decir, lo Ăşnico extraño es el viajero. Esa bĂşsqueda constante le llevĂł hasta los mares del sur, a las islas Samoa, donde los nativos le bautizaron como Tusitala “el que narra historias” y donde pasĂł los Ăşltimos años su vida. FalleciĂł a los cuarenta y cuatro años de edad a consecuencia de una hemorragia cerebral y está enterrado en la cima de una montaña cerca de Valima, su hogar samoano.
A continuaciĂłn, para celebrar esta fecha, les presentamos un cuento de Navidad de su autorĂa. DisfrĂştenlo. Felices fiestas.
Lee el resto de esta entrada »

Entradas (RSS)