Desde Italia recibimos noticias de la bella e incansable Silvia Favaretto (Venecia, 1977), donde dirige, junto con su marido, Christian Panebianco, la revista digital de poesía “La fuente de las siete vírgenes”. Silvia tiene la particularidad de escribir indistintamente tanto en su natal italiano como en español y luego de traducirse ella misma a uno u otro idioma. Los poemas que he seleccionado para esta edición de los Convidados pertenecen a su libro Palabras de Agua y los escribió originalmente en español durante una estancia en Argentina. Los dejo con la sorprendente madurez, para alguien de su edad, el vigor expresivo y la irresistible rabia juvenil de Silvia Favaretto. Disfrútenla.

ESTRELLA DE MAR

Ven a lamerme los pies, ola
trágame en un
abrazo de peces
grises
bésame las caderas
con tus labios
frescos de agua,
amárrame
con algas
los tobillos,
lléname de tu
sal los ojos y
la boca,
con esquirlas
de gotas hiéreme
la piel,
chúpame los hombros
con fuerza,
quémame las cejas
con tu sol,
pégame en la nuca con
tus cachetadas frías;
contigo
sé que vencer
no puedo,
sin embargo
no me vas a manchar,
ni quedará vacío
mi cofre inerme
y azul.

GUARDAR (IN MEMORIAM)

Vivo la vida
recordada por mi bisabuela.
Ella en mí quiso y defraudó,
sacó las entrañas a colgar al viento,
barrió el piso con su pelo.
Sus placeres quitaron el polvo de la cómoda,
ella se acostó con mi estirpe.
Yo, en cambio,
viajaré con la maleta cargada de sus sueños,
soplaré en el oído de
sus amantes,
me bañaré en el agua caliente
que tanto añoró,
me limpiaré su cara con manos
espumosas de jabón fino,
me pondré crema en sus piernas
para hidratarlas después de estos
cien años de ultratumba,
me pintaré sus uñas con
esmalte escarlata
y me encamaré con sus progenitores.

Vendrá el pasado y
me encontrará muerta
con el pelo enmarañado en el polvo
y los dedos de los pies
esmaltados de rojo.
Y contenta, por Dios,
contenta.

SEIS DE LA TARDE

Cuando llegue mi muerte
serán las seis de la tarde,
estaré vestida de púrpura y lista
con ojos chispeantes
le daré la bienvenida.
Escribiré en su frente
mi último poema,
éste,
y como agradecimiento
ella me dejará
todavía
en vida,
hasta que la poesía
se seque
en mí.

UMBRAL Y PRESAGIOS (MASCARON DE PROA)

Te vi alejarte
bajo una luz de piedra pómez
cargando,
apretado bajo el brazo,
el cadáver de una sirena.

Te vi arrancarle, en la playa,
escamas grisáceas
y soportando el
olor a pescado podrido
besarle los labios muertos
de flores que ennegrecen
bajo el habla del sol.

Te vi anochecerte
en una oscuridad de luna jabonosa
intentando desechar
el ruido de ese canto:
la canción del océano
es el soplido del viento
filtrándose en una calavera

y tus ojos sólo sal, sal quemando.

ROSA VIOLADA

Impulso irrefrenable por
destruir la belleza:
la rosa se defendió
como pudo, picándome.
Arranqué de a uno
sus pétalos
y no brotaba la sangre.
Un dolor suyo, interior,
sacudió la rosa
que a pesar de su voluntad
ahora enseñaba
el botón que
tras la presión de mis dedos
revelaba un polen amarillo,
despeinado,
perfumado.
La rosa arrugada
me miró deshecha,
inclinada sobre el tallo
oscuro, verde profundo,
pero la única sangre
que había
estaba entre mis manos.

FUEGO, NADA MÁS

Que yo sí quiero escribir
pero me salen brasas
y me sangra la nariz.
Sí quiero escribir e intento hacerlo
mojando las palabras en tinta de limón
pero queman los ojos y secan las manos.
Que yo sí, sí te dije
quiero escribir pero el bolígrafo arde
y las chispitas prenden fuego a la hoja
y la madera del escritorio se ennegrece
y cae al piso la ceniza
con mi inspiración
y sale humo de mis dedos
y mi poema es fuego,
fuego, nada más.

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3 Respuestas a “Silvia Favaretto”
  1. Anonymous (10 comments) dice:

    Su blog es excelente, lo felicito. La selección de los textos es magnífica. Un abrazo desde Jaen

  2. El autor (20 comments) dice:

    Gracias deveras, va otro abrazo igual

  3. Giannetto Giannetti (1 comments) dice:

    He leído sus poemas, con el asombro de las cosas bellas, en los significados de sus palabras, sucediendose como cascada interminable,y en imagenes perennes de dulzura.

    Es un imaginario serio, prolïfico, constante y sublime, donde refleja el amor por la vida de cuanto la rodea.
    Sus poemas en idioma natal, son más profundos,como más dramáticos……….donde la traduccion al español le quita la contundencia . Esto último es solo un concepto egoista.

    Es y será siempre uno de mis placeres seguir leyendo su poemario.

    FELICITACIONES DULCE VENEZIANA, TU CAMINO ESTA PRECEDIDO DE PETALOS ENCARNADOS.

    Giannetto .

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