Poemas para despedir el año
Escrito por: admin en PoesÃa hispanoamericana contemporáneaEsta semana querÃa dedicar el blog a una poeta griega, Lena Pappá, de la cual poseo apenas un librillo, Palabras de Vidrio, publicado por la editorial Los Vientos, en 1984. En él hay algunos poemas que habrÃa querido compartir con los lectores este fin de año. Por desgracia, por más que he revuelto bibliotecas y librerÃas, incluyendo los acostumbrados canales de Internet en los pocos idiomas que domino, aparte de que nació en Atenas no he podido averiguar nada más sobre ella, ni siquiera la fecha de su nacimiento. Continúo mis pesquisas y les prometo muestras de su extraordinario quehacer literario para la semana que viene. Si alguno de ustedes, lectores de este blog, -tal vez tú, Luis González de Alba, tan enamorado de Grecia y su cultura- tiene algún material o información que proporcionarme se le agradecerÃa infinito.
Para sustituirla, mal, yo lo sé, pero el tiempo apremia y esta entrada lleva ya un dÃa de retraso, les ofrezco algunos poemas mÃos, ojalá los disfruten.
Comienzo con uno inédito, garabateado sobre una servilleta del bar del hotel Frankfurterhoff allá por el 93 o el 94, que Carmen Balcells se llevó como recuerdo a Barcelona.
Nostalgia de Góngora en la Feria del Libro
Que animen damas hermosas
el vaivén de tales cosas
bien puede ser
Más que asà levanten olas
y que luego duerman solas
no puede ser
Que se aleguen mil razones
para nuevas ediciones
bien puede ser
Más que acierte tanta ciencia
sin cierta concupiscencia
no puede ser
Pequeño poema (n)e(u)rótico
El ratón que nos comió la lengua
cuando niños
(¿recuerdas?)
persigue aún esa palabra
que se escabulle.
Silencio,
entre tú y yo sólo silencio,
y el novicio rozar
de los labios y los cuerpos.
La palma de mi mano
toqueteando el vacÃo
sobre tu púber vello eléctrico.
Y tu boca crispándose torpemente
en mi boca,
amordazando promesas que nos prohibÃa
la infancia,
mientras el sinvergüenza ratón
rondaba su agujero
en busca de esa palabra
que se escabulle.
Descuido
Se me extravió tu nombre en el recuerdo.
He perdido tu nombre
en ese sitio ambiguo en donde quedan
aún tantas cosas tuyas.
Ahà está tu sonrisa, por ejemplo,
-¿era esa tu sonrisa?-, y tus ojos cansados
de mis intemperancias,
y la esquiva tibieza de tu carne,
y tu silueta desnuda recortada
contra la tenue cortina de donde provenÃa
la incierta luz del alba.
Tú fumabas junto a la ventana,
recuerdo tus pechos desafiantes,
sus altivos pezones expuestos a mis ansias,
tu perfil pensativo que exploraba
por entre los traslúcidos pliegues de la gasa
el difuso contorno de los árboles
en la indecisa madrugada.
Recuerdo también que te volviste
y el timbre de tu voz y tu mirada
al decirme que ya no era posible
continuar con lo nuestro, que deseabas
ser libre como antes y seguir con tu vida
lejos de nuestras incongruencias cotidianas.
Ser libre, me dijiste pero, mira,
te me quedaste presa en el recuerdo,
aunque he olvidado tu nombre.
Ruinas
La luna cae
por la abertura de la chimenea
cual redonda moneda
dentro de una alcancÃa.
Se ilumina la casa
Pero no hay ya quien vea
el esplendor del astro
en la pieza vacÃa.
Brote
Algo germina en mÃ,
algo me crece
en el oscuro ámbito
del cuerpo,
algo como una sombra
densa y dulce
en mi interior asciende
a mi cerebro.
¿Será tal vez un yo
que aún no conozco
caminando hacia mÃ
desde mi centro
como una mansa bestia silenciosa?
¿O es una mariposa azul
que hizo capullo
entre el alto andamiaje
de mis huesos
y anhela deshacerse
de su cárcel
y volar como vuela
el pensamiento…?
Alimaña
Aquello que se me quedó en el inconsciente,
alacrán arrancado de su nido,
lo que quiero y no puedo recordar,
todo lo vivido y olvidado,
viene hacia mà desde la infancia,
avanza con la cola levantada.
¿Cuándo llegará por fin a m�
¿Cuándo tocará,
con su aguijón en llamas,
mi frente?

Entradas (RSS)
Hola, Antonio. Qué gusto encontrar el blog de un escritor que uno admira. He leÃdo tres de tus novelas (Amarilis, Los convidados del volcán y El cielo a dentelladas)y las tres me parecen muy buenas, entrañables, asà como algunos de los cuentos contenidos en Acuérdate de mis ojos. Cómo no acordarme de Joyita, de Cristobalito, del Lope de Vega que recreas e inventas. Realmente sumerges a tus lectores en las épocas en que ambientas tus novelas. Me pregunto si estás trabajando en una nueva novela. Te dejo saludos y felicitaciones por tu descollante obra narrativa.
Gracias por tus palabras, Javier. Hace unas semanas se publicó en España mi más reciente novela, Troya al Atardecer, de la que puedes leer un capÃtulo en el blog Inventario, de Lauren Mendinueta. En la primavera de este año aparecerá otro libro mÃo, o al menos en parte mÃo, escrito en colaboración con José Manuel Fajardo y José Ovejero. Y, por último, estoy trabajando ya en una nueva novela ambientada en México al igual que Los Convidados del Volcán. Gracias de nuevo y feliz año.
Hola otra vez, Antonio. Encontré el blog que mencionas, con gusto leeré el fragmento de tu novela que aparece en él. ¿No tienes noticia de cuándo aparece en México?
Una pregunta más: ¿se ha reeditado en México tu novela Los avatares del piojo?
Seguiré tu blog con especial atención. Un abrazo y hasta pronto.
PD. Una curiosidad: ¿con cuál de las novelas de Vargas Llosa te quedas?
Troya al Atardecer deberá aparecer en México este año, aunque desconozco exactamente en qué mes. Todas las novelas de Mario, y cuando digo todas quiero decir todas, me parecen excelentes aunque yo tengo una especial debilidad por La Casa Verde y Conversación en la Catedral.
Los Avatares del Piojo sólo ha sido publicada por la Editorial Norma, en Colombia. La edición llegó con cuentagotas a México. Tal vez está esperando una nueva oportunidad. De nuevo gracias por tus comentarios. Un abrazo
si pueden manden men un poema ami correo
por fabor
me encanto ese poe