Esta semana, para festejar nuestro primer aniversario,¬†continuamos con una presentaci√≥n de los mejores poemas reunidos en¬†Los Convidados¬†durante estos primeros doce meses de vida. Disfr√ļtenlos.

 

De William Ospina y el soneto al instante, Marzo 2/08.

LOPE DE AGUIRRE
Yo vine a la conquista de la selva, y la selva me ha conquistado.
Aparto con las manos los enormes ramajes,
Miro a solas las encendidas flores con forma de p√°jaros,
La extrema contorsión de la serpiente herida
Que las nubes parecen reflejar en el cielo.

Nada es piedad aquí, nada es dulzura.
¬ŅSi son crueles los monjes en los penumbrosos claustros de Espa√Īa,
Si son degolladores los reyes y envenenadoras las reinas
En sus artísticos salones llenos de lienzos y de lámparas,
Si son perversos los obispos y lascivos los papas
En la nube de m√°rmol de sus tronos romanos,
Si son despiadados los clérigos, que leyeron a Homero y a Séneca,
OspinaWilliam.jpg picture by antoniosarabiaSi son salvajes los capitanes que comen la carne cocida,
Salpicada de jerez y de orégano,
Si bajo Europa entera a√ļllan las mazmorras,
Cómo puedo ser manso en estas tierras,
Ce√Īido por las selvas impracticables,
Lejos de esos palacios tapizados por la letra y la m√ļsica?

He decidido ser un tigre.
La selva invade el alma como un vino.
Aquí no hay bien ni mal sino el zarpazo,
La rauda flecha del halcón hacia la comadreja de aguas,
El estupor del conejo salvaje ante el bostezo de la enorme serpiente,
El salto de la hormiga roja escapando un instante de las fauces de la salamandra,
La innumerable y cíclica y recíproca voracidad
De la gran selva de oscuros dioses que se alimenta de sí misma como un dragón de fiebre.

El rey est√° muy lejos, gobernando sus yermos de Castilla,
Sus puertos que miran al √Āfrica, sus chambelanes obsequiosos,
Sus espejos prietos de cortesanos, sus olivares retorcidos como doctrinas,
Su orgullo salpicado de galeones, sus panoplias marchitas (en cada daga sangre de un viejo amigo)
Y la tierra gime de leones espa√Īoles desde el r√≠o Sacramento hasta los arrozales de Manila,
Desde las charcas f√©tidas del infierno hasta las √ļltimas plumas de los √°ngeles.
El rey es rey del mundo, pero la selva es mía,
Y ese ojeroso príncipe de piel de cera y manos puntiagudas
No podría avanzar con sus tacones de nácar por estos riscos de tristeza
Donde la carne pierde toda esperanza;
No podría aventar con sus abanicos de pavo real
En los h√ļmedos aires a estos mosquitos rojos que prodigan la fiebre,
No hundiría jamás sus tobillos lechosos
En los pantanos infestados de dientes.

Déjame a mí el palacio de estos atardeceres de tormento que se parecen a mi alma,
Donde bestiales tropas me adoran de miedo,
Donde debo mirarlos como un buitre para que no me maten,
Donde los √ļltimos √°ngeles de mi infancia se descomponen en las ci√©nagas tibias,
Donde los hombres solos, desprendidos del barco de los siglos, aprender a ser crueles,
A combatir el cielo a dentelladas, a recelar en el amor la emboscada.

Selva monumental, aire de flechas s√ļbitas,
Humaredas que traen olor de extra√Īas carnes,
Ancianos indios extasiados de ojos amarillos
Que miran como reyes o santos las vacías regiones del cielo;
Y diente de jaguar para la suerte,
Y montones de rojas semillas maceradas que me harán fértil,
Y los senos oscuros que penden como frutos,
Y la rana que se hunde en su reflejo, y bóvedas de frondas meciéndose en el agua.

Descendemos gritando por los ríos violentos en barcazas pesadas de odio;
Sé que al darles la espalda, estos hombres me miran como perros,
Sé que estoy afilando el cuchillo que pasarán por mi garganta.

Hemos dejado un rastro de cadáveres desde las sierras de Mérida,
Por los llanos resecos, por las enloquecidas serranías,
Un rastro de caseríos en llamas, alaridos de madres ya sin destino,
Rostros atónitos debajo del agua que un remo empuja hacia el fondo,
Pero qué puedo hacer si la selva me ha trastornado,
Me reveló las bestias que habitaban mi carne,
Si sólo sé mandar y codiciar todo lo que pueda ser mío
Y aquí cada ramaje se opone a mis designios;
Qué puedo hacer sino amasar el oro de estos pueblos brutales,
Y ser el rey de sangre de estas tardes de l√°stima,
Y poner al tuc√°n de pico extravagante sobre mi hombro,
Y coronar de flores como incendios mi cabeza aturdida,
Y declarar la guerra a las escuadras imperiales que cubren los océanos,
Con esta voz que grita en la selva y que jam√°s los alcanza,
Y ser el rey de ultrajes

William Ospina (Padua, Colombia, 1954)

 
De Sara Herrera Peralta gana el García Ramos, marzo 29/08

[28. CHARLES DE GAULLE-√ČTOILE]
Qué hemos guardado en los rostros durante el trayecto.
Qué vejez se apresuró y qué tintes cubrieron las almas de bienvenidas.
Hemos o√≠do hablar de perdedores, hemos contra√≠do los huesos y los m√ļsculos‚Ä® para prepararnos. Y¬†herrera.jpg picture by antoniosarabiadespu√©s llegaron los silbidos y la velocidad.

El vagón conoce la fiebre de los vagabundos

y los granos del adolescente.
Quién nos sostendrá en las calles. Quién hablará de insignias, de la vida corriente,
 de los pájaros inventados, de los animales impuros.
√Čstos son los s√≠mbolos y √©sta la luz.
Las lenguas extranjeras sobrevivir√°n a nuestra marcha. Se derrumbar√°n las sombras. ‚Ä®
Y nosotros, que creímos que también en la humedad conviven la palabra y la saliva, 

pensaremos en los √°rboles extinguidos y en los muertos.
Hacemos n√ļmeros. Cargamos la maleta. Mencionan la palabra misericordia‚Ä®
y yo, que no hablo de agon√≠a, que s√© que no es √©ste el √ļltimo v√©rtigo ni el √ļltimo miedo,‚Ä®
que no oculto mi rostro, veo la luz al final del t√ļnel.
Los raíles y los andenes se parecen a mi vida buscando una lámina inconfesable.
 Los cielos nos protegerán.
Hay quien dijo que queda la luz, siempre, all√° donde vayamos.
Yo creo en todo eso.
‚Ä®Y m√°s, all√°, a√ļn.
Sara Herrera Peralta (Jerez de la Frontera, Espa√Īa, 1980)

 

De Odiseas Elytis en el duodécimo aniversario de su muerte, abril 6/2008

EL MONOGRAMA
Es temprano todavía en este mundo, me oyes
No han sido domesticados los monstruos, me oyes
Mi sangre perdida y el aguzado, me oyes
Pu√Īal
Que corre como carnero por los cielos
Y quiebra las ramas de las estrellas, me oyes
Soy yo, me oyes
elytis_odysseus.jpg picture by antoniosarabiaTe amo, me oyes
Te tengo y te llevo y te visto
Con el blanco traje nupcial de Ofelia, me oyes
Dónde me dejas, a dónde vas y quién, me oyes
Te toma de la mano por encima de los diluvios
Enormes lianas y lava de volcanes
Llegará el día, me oyes
En que nos entierren y mil a√Īos despu√©s, me oyes
Nos convertir√°n en rocas brillantes, me oyes
Para que sobre ellas luzca la crueldad, me oyes
Humana
Y en cinco mil a√Īicos nos arrojar√°, me oyes
A las aguas uno a uno, me oyes,
Mis amargos guijarros cuento, me oyes
Y es el tiempo una gran iglesia, me oyes
Donde a veces en las im√°genes, me oyes
De los santos
Surgen l√°grimas verdaderas, me oyes
Y las campanas abren en lo alto, me oyes
Un hondo pasaje que permite mi paso
Aguardan los √°ngeles con cirios y f√ļnebres salmos
No voy a ninguna parte, me oyes
O ninguno o los dos juntos, me oyes
Esta flor de la tormenta y, me oyes
Del amor
De una vez para siempre la cortamos, me oyes
Y no habr√° de florecer de otra manera, me oyes
En otra tierra, en otra estrella, me oyes
No existe el suelo, no existe el mismo aire, me oyes
Que toc√°bamos, me oyes
Y ning√ļn jardinero tuvo la dicha en otros tiempos
Después de tanto invierno y tantos vientos fríos, me oyes
Que nazca una flor, sólo nosotros, me oyes
Levantamos toda una isla, me oyes
Con grutas y cabos y acantilados florecidos
Oye, oye
Qui√©n habla a las aguas y qui√©n llora -¬Ņoyes?
Qui√©n busca al otro, qui√©n grita -¬Ņoyes?
Soy yo que grito, soy yo que lloro, me oyes
Te amo, te amo, me oyes.

Odiseas Elytis (Heraclión, Grecia, 1911-1996)

 

De La Vocaci√≥n Suspendida… y reanudada, abril 29,08

BOGOT√Ā DESPU√ČS DE UNA VISITA A HELENA IRIARTE
CIMG6852.jpg picture by antoniosarabiaNo hay relación entre las cosas
y aquello que las encarna.
La realidad acaso es un vacío
y el reflejo en los espejos
la evidencia de su precariedad.
Los nombres van por el mundo
retratando la angustia de no ser lo que nombran.
La gente corre afanada hacia el vagón del metro
o el autob√ļs porque la vida depende de un concepto.
Tampoco la puntualidad corresponde a su palabra,
Pues no se puede llegar con retraso al destino.
¬ŅEs posible que convivan alma y cuerpo?
¬Ņno ser√°n un binomio inseparable,
una sola cosa que no sabemos nombrar a√ļn?
En estos temas, como en tantos otros,
me atropella la retórica,
y vuelvo a preguntarme si ser√° posible
nada m√°s vivir.

Lauren Mendinueta, (Barranquilla, Colombia, 1977)

 

De Poemas de la Espa√Īa Musulmana, julio 6/08.

La noche anida silenciosa en el pecho de la ma√Īana,
cuando caiga, equiparar√°
al camellero de √Āfrica y al porquerizo de Castilla
con el que más brilló en el alto cielo.

Explorar.jpg picture by antoniosarabiaA√Īicos de tu coraz√≥n yacen en C√≥rdoba y en Ronda;
con Itimad se enterr√≥ el √ļltimo.
Para tus herederos no hay herencia,
ni trino, ni array√°n, ni limpia sombra, ni agua alegre.

Los cuervos te parecen, desde abajo, las aves de la misericordia.
La embriaguez de tu vida -caricia, espada y verso-
se concluyen en esta resaca.
Amar fue poseer:
tu desafío no pueden mantenerlo
manos cargadas de cadenas.
Pregunta a Silves, donde empezó el gozo, si te recuerda.
A√ļn las mismas palmeras se yerguen junto al mismo alc√°zar,
la misma luna, el mismo río que reflejó la faz de Rumaiquiya.

Todo igual y sin ti, y t√ļ igual sin todo.

Entre las albercas y los jardines, cu√°ntos palacios para nada.
“Responde Agmat”, repites, “¬ŅCabe en ti tal grandeza sin romperte?”
Resp√≥ndeme t√ļ a m√≠: ¬Ņse rompe acaso
de dolor tu memoria, triunfante siempre del ansiado olvido?

Una certeza te apacigua sólo:
en el día de la resurrección tus ojos se abrirán otra vez en Sevilla.
Pero para resucitar hay que morir: es lo que m√°s deseas.

Boabdil (√ļltimo rey de Granada 1460-1527)

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4 Respuestas a “Lo mejor de Los Convidados, parte segunda.”
  1. Magnifica selección Antonio, por puro sentimiento, para elegir uno me quedo
    con el de Boabdil, √≥jala yo tuviera la misma certeza…

    … en el d√≠a de la resurrecci√≥n tus ojos se abrir√°n otra vez en Sevilla.

    Felicidades de nuevo y un fuerte abrazo.

    √öltimo post en el blog de…Triana…La Buhardilla. Nuevo Tutorial en el foro.

  2. Extraordinaria selección sí de un maravilloso sitio. Me quedo a W. Ospina para futuras clases (si las doy).
    Felicidades por el aniversario, Antonio.
    Un abrazo
    Izaskun

  3. Antonio, otra certeza me apasigua, el a√Īo que viene tambi√©n ser√° Convidado.
    Un abrazo.
    Sergio Astorga

    √öltimo post en el blog de…sergio astorga…Estar sin estar

  4. Estiamado Antonio: Ayer, en referencia a usted, cometí un desliz que he subsanado hoy. Le intitulé como portugués en lugar de mejicano. Le agradezco su web y sus selecciones, como crítico.

    √öltimo post en el blog de…Francisco…Antonio Sarabia

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