<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Los Convidados &#187; traductores</title>
	<atom:link href="http://losconvidados.com/category/traductores/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://losconvidados.com</link>
	<description>Blog del escritor mexicano Antonio Sarabia</description>
	<lastBuildDate>Wed, 06 Apr 2011 14:30:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.2</generator>
		<item>
		<title>Noela Duarte, Ovejero y La Comedia Salvaje</title>
		<link>http://losconvidados.com/noela-duarte-ovejero-y-la-comedia-salvaje/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/noela-duarte-ovejero-y-la-comedia-salvaje/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Oct 2009 16:39:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura hispanoamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa hispanoamericana contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Alfaguara]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Sarabia]]></category>
		<category><![CDATA[autores españoles]]></category>
		<category><![CDATA[Autores mexicanos]]></category>
		<category><![CDATA[Derniers Nouvelles de Noela Duarte]]></category>
		<category><![CDATA[José Manuel Fajardo]]></category>
		<category><![CDATA[José Ovejero]]></category>
		<category><![CDATA[La Comedia Salvaje]]></category>
		<category><![CDATA[Moisson Rouge]]></category>
		<category><![CDATA[Noela Duarte]]></category>
		<category><![CDATA[Primeras Noticias de Noela Duarte]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=1117</guid>
		<description><![CDATA[El miércoles catorce de octubre estuve en París invitado al festejo organizado por la editorial Moisson Rouge con motivo de la aparición en Francia de Primeras Noticias de Noela Duarte (Dernieres nouvelles de Noela Duarte, es el título en francés), la novela que tuvimos la ocurrencia de escribir a seis manos José Ovejero, José Manuel [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 165px; height: 250px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Noela-Duarte.jpg?t=1256227878" alt="Noela-Duarte.jpg picture by antoniosarabia" />El miércoles catorce de octubre estuve en París invitado al festejo organizado por la editorial Moisson Rouge con motivo de la aparición en Francia de <em>Primeras Noticias de Noela Duarte</em> (<em>Dernieres nouvelles de Noela Duarte</em>, es el título en francés), la novela que tuvimos la ocurrencia de escribir a seis manos José Ovejero, José Manuel Fajardo y este servidor. En la celebración estuvieron, desde luego, también presentes los otros dos autores. José Ovejero tenía una doble razón para estar feliz: además de Noela en Francia, acaba de aparecer en España, con el sello de Alfaguara, su más reciente novela, <em>La Comedia Salvaje</em>, una estrambótica, alucinante y dramática farsa ambientada en la guerra civil española que pone de manifiesto, con un humor acre y absurdo, la trágica realidad inherente a todas las guerras. No resistí la tentación de aprovechar el encuentro, y la vieja complicidad que nos une, para pedirle un capítulo del libro para Los Convidados. Este es el texto que me envió, con personaje mexicano incluido. Muchas gracias, José, espero que los lectores lo disfruten tanto como yo.</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.<span id="more-1117"></span><br />
</span></p>
<p style="text-align: center;">LA COMEDIA SALVAJE (fragmento)</p>
<p>Sólo entonces descubrieron que quizá el perro no había escapado por algo que hubiera hecho Benjamín. De no muy lejos, al parecer del zaguán, llegaba el sonido amortiguado de pasos, un rozar de ropas, comentarios hechos en voz muy baja, algún ruido metálico de hebillas o de armas.<br />
Desde luego, estaban armados: fueron asomando uno a uno hasta sumar cinco, con las caras pintadas de tizne y verde, ramas y hojarasca entretejidas en las redecillas que cubrían sus cascos y entremetidas en correajes, ojales y presillas, uniformes con incontables y abultados bolsillos, granadas bamboleándose en pechos, perneras y cinturas, fusiles apuntados hacia la pareja más boquiabierta que asustada. Se quedaron en el quicio de lo que una vez fue una puerta de doble hoja. De aspecto feroz pero de gesto reverente. El único movimiento durante un rato fue el de las pestañas. Cinco estatuas vegetales; las Ménades convertidas por Liceo en árboles, pero en macho.<br />
-¿Son los Reyes Magos? -preguntó Julia a Benjamín al oído.<br />
-Los Reyes Magos eran tres, uno de ellos negro.<br />
-Dos pueden ser pajes, Y como vienen pintados no se distingue bien el color.<br />
Los cinco se fueron adentrando a pasos breves, con tanta parsimonia que de verdad parecía que se iban a arrodillar y adorar a la pareja.<br />
-¡Qué mina más hermosa! -exclamó uno.<br />
-¿Por qué dice que esto es una mina? -susurró Julia.<br />
-Otro loco, como el perro.<br />
-O es ruso, porque habla raro.<br />
-¿Son de verdad? ¿Puedo tocar? -preguntó un segundo tiznado acercándose a palpar los cabellos de Julia.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 228px; height: 320px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/retrato4.jpg?t=1256228280" alt="retrato4.jpg picture by antoniosarabia" />-Aguas; pueden estar armados -dijo un tercero.<br />
-¿Qué es eso de aguas? Hablá español. Además, qué van a estar armados. ¿Viste la cara de pelotudo de éste? ¿Y la cara de ángel de ella?<br />
-Como me siga manoseando le pego una cuchillada -volvió a susurrar Julia.<br />
-Somos amigos -respondió Benjamín.<br />
-Si fuesen enemigos no estarían tan juntos -respondió el cuarto soldado.<br />
-Perdonen a este boludo -dijo el primero-, es que es chileno.<br />
-Bueno, ¿pero quiénes son estos dos? -preguntó el único que llevaba bigote y que recordaba vagamente al daguerrotipo de un revolucionario.<br />
-Yo soy Benjamín, ella Julia.<br />
-Pues mucho gusto, mi cuate, pero si no me dices algo más te saco el mole a plomazos.<br />
-Estate tranquilo, que ellos lo están. Estos no son combatientes, son población civil. Vengan, siéntense todos -dijo el que parecía el comandante porque todos se dirigían a él y él a todos, aunque ninguno llevaba galones ni insignias de mando.<br />
Vistos de cerca, los recién llegados no parecían tan bien pertrechados como en el momento de su aparición. Los cascos eran de minero, forrados con redecillas de mujer. Los uniformes, monos de mecánico teñidos de verde. Y las caras pintadas, con los colores corridos por el sudor, daban más lástima que miedo. Se quitaron cascos y correajes y dejaron sus armas en el suelo.<br />
-Ustedes no son españoles -dijo Benjamín.<br />
-Mejor, porque son los españoles los que están requetejodiendo su país -dijo el que había tocado el pelo a Julia.<br />
-Somos el Comité Antiimperialista Revolucionario Latinoamericano -dijo el del bigote.<br />
-¿Ustedes solos?<br />
-¿Y para qué más? Yo soy argentino -dijo el que había hablado en primer lugar-. Aunque ellos no.<br />
-Yo soy mexicano.<br />
-Yo chileno.<br />
-Yo colombiano.<br />
El quinto no hizo intención de abrir al boca. Se estaba quitando las botas sin prestar atención a la conversación. El argentino le dio una palmada en la espalda.<br />
-¡Che, nos estamos presentando! Perdónenlo. Es mudo. Y paraguayo. Las desgracias nunca vienen solas -aclaró el argentino.<br />
-¿Y puede un mudo ir a la guerra? -se asombró Julia.<br />
-Si fuera sordo o ciego, no, pero a quién le molesta que sea mudo -explicó el chileno.<br />
-Además -dijo el argentino-, ¿a quién le importa lo que diga un paraguayo? Ser paraguayo es como ser belga. Los belgas participaron en la Gran Guerra, ¿y se enteró alguien? Un paraguayo mudo es una tautología, porque aunque no lo esté nadie lo escucha.<br />
-¿Y qué hacen en esta guerra? -preguntó Julia.<br />
Todos interrumpieron un momento lo que estaban haciendo porque a sus espaldas había sonado un ruido.<br />
-Ése debe de ser el cubano. Se nos perdió hace un rato. Se pierde tres veces por día -explicó el argentino.<br />
Al cabo de unos momentos entró en la habitación otro hombre, con uniforme similar al de sus compañeros, negro sin necesidad de pinturas, que llegaba arrastrando un fusil por la correa.<br />
-¿Dónde ustedes se habían metido? Coño, media hora los llevo buscando -Y se dejó caer derrotado contra un trozo de colchón. Entonces descubrió a Julia y Benjamín;  consultó a sus compañeros con la mirada.<br />
-Dos gachupines -dijo el mexicano.<br />
-Dos gallegos -explicó el argentino.<br />
-Yo soy vasco.<br />
-Por eso es que sos gallego.<br />
-Les preguntaba qué hacen en esta guerra.<br />
El paraguayo echó unos trozos de madera al fuego y se puso a soplar para avivarlo. Los demás intercambiaron miradas como quienes comparten un secreto que no se deciden a revelar. Fue el mexicano quien tomó la palabra:<br />
-Yo recién estuve en París. No chinguen, eso sí que es una capital. Y Londres, híjole, Londres es de poca madre.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 200px; height: 320px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/portadacomedia3-5.jpg?t=1256228470" alt="portadacomedia3-5.jpg picture by antoniosarabia" />Los seis hispanoamericanos se volvieron hacia Julia y Benjamín; parecían querer descubrir en ellos el efecto de esas palabras, pero ambos estaban esperando la continuación de la historia.<br />
-Las culturas indígenas -dijo el colombiano- también estaban en decadencia cuando llegaron los conquistadores.<br />
-Un puñao de gallegos muertos de hambre -dijo el cubano.<br />
-Les voy a decir la verdad, yo me embarqué en Buenos Aires porque quería ayudar a los republicanos; en el barco me encontré con todos éstos, y bueno, las noches a bordo son largas, uno bebe, habla pavadas.<br />
-Bueno, el que hablaba era él, ya saben cómo son los argentinos -dijo el chileno.<br />
-No seás boludo, ahí hablábamos todos menos el paraguayo. Discutimos si lo que realmente necesita este país es que triunfe la República. Claro, ya sé lo que me van a decir, mejor la República que los fascistas, eso es verdad, pero ya digo, no teníamos nada que hacer, y nos pusimos a discutir si no había otras posibilidades, nada mejor para resolver el conflicto, que no es nuevo, che, que lo llevan arrastrando más de un siglo.<br />
-Y llegamos a la conclusión -dijo el mexicano que llevaba rato queriendo meter baza- de que a España se la está llevando la chingada. Miren París, miren Londres, y comparen con Madrid o Barcelona. Acá hay que hacer algo, pero algo radical, no es nada más que ganen unos u otros. Hay que ir más lejos.<br />
-Otros que quieren salvar a España. ¿Por qué todo el mundo quiere salvar a España?<br />
-No, señorita -dijo el colombiano-, no hemos venido a salvarla, sino a conquistarla.<br />
-Eso es lo que les estaba platicando -dijo el mexicano-. Que vinimos a conquistar España.<br />
-Vosotros seis solos -dijo Benjamín.<br />
-¿Y cuántos eran los conquistadores cuando cruzaron el Atlántico? Comparada con América, España es una cancha de fútbol- dijo el colombiano.<br />
-Yo seré el presidente provisorio. Hasta que redactemos una constitución -dijo el argentino.<br />
-Nos aprovecharemos de las luchas internas; ésa fue la estrategia de Cortés con los aztecas y le fue bien.<br />
-Modernizaremos el país, igual que hicieron los españoles allá. Porque está que se cae de viejo, basta verles las caras. Miren a sus políticos, que parecen conservados en naftalina.<br />
-Ahora ya está todo dicho. Hemos quemado las naves.<br />
-Los seis de la fama, somos.<br />
-Órale, y vamos a crear un nuevo imperio. ¿Cómo la ven?<br />
Se habían puesto a hablar tan deprisa, sin esperar siquiera que el anterior hubiera terminado la frase, que parecía que habían ensayado aquel discurso coral para aturdirlos, y tanto lo consiguieron que Julia y Benjamín casi ni sabían quién decía qué, esforzándose en digerir cada nuevo mensaje, en asimilar esa decadencia y ese retraso del que hablaban los libertadores, incapaces de insistir en sus objeciones o dudas. Sólo después de esa última pregunta se quedaron los recién llegados un momento en silencio, esperando la respuesta, sus miradas oscilando de Benjamín a Julia.<br />
-Pero no es lo mismo. España es un país civilizado -dijo Benjamín-. Un país civilizado no se conquista así como así.<br />
Todos sacudieron la cabeza simultáneamente. Parecían haber dado por descontado que escucharían una respuesta equivocada.<br />
-Tierra de indios.<br />
-Las catedrales son sus pirámides; allí hacen sacrificios y hablan con los dioses, pero se los está comiendo la jungla.<br />
-¿Ya fueron por los pueblos de acá? Jíbaros y lacandones. Les falta no más el taparrabos.<br />
-Civilizados, dice. Y duermen con las ovejas y los chanchos.<br />
-Y se los comen los piojos.<br />
-Se creen que no hay selva porque no ven los árboles, pero es lo mismo. Este país es una selva en barbecho.<br />
-Idólatras que sacan al santo en procesión para que llueva.<br />
-Y se sangran a fuetazos porque creen que eso es lo que le gusta a su dios.<br />
-Civilizados, pero están a los tiros desde hace más de cien años.<br />
-Puros pendejos, no se matan más porque son bien güeyes; si supiesen hacerlo mejor ya no quedaría ni uno vivo.<br />
-Este país lo que necesita es sangre nueva. Gente que mire hacia delante y no hacia atrás, que deje de pensar en el Cid y en los Reyes Católicos y en la puta madre que parió a Don Pelayo.<br />
-Y ésos somos nosotros. Vinimos a sacarlos del atraso.<br />
-Dentro de poco en los pueblos nos recibirán con reverencias.<br />
-Nos traerán los frutos de la tierra para agasajarnos.<br />
-Nos ofrecerán a sus hijas para que las desfloremos.<br />
-Bien hermosas son las minas de acá, eso hay que reconocerlo.<br />
-Nos saludarán como a libertadores, porque eso es lo que somos, libertadores, igualito que Bolívar. Vamos a conseguir la independencia de este país.<br />
Por fin pudo intervenir Benjamín en el magnífico coro de las empresas futuras.<br />
-¡Pero España ya es independiente!<br />
Los latinoamericanos sonrieron condescendientes. El argentino puso en el hombro de Benjamín una mano paternal. Su voz sonó cargada de comprensión, apaciguadora, lenitiva.<br />
-¿Cómo va a ser independiente si lleva siglos ocupada por los españoles? Está igual que estábamos nosotros hace poco más de un siglo.<br />
-No entiendo&#8230;<br />
-Claro, pibe, a nosotros también nos llevó mucho tiempo darnos cuenta de que llevábamos el yugo al cuello. Porque cuando nacés en un país oprimido te parece que la vida es así y tiene que ser así, pero un día te levantás y te preguntás ¿pero por qué tengo que aguantar yo esta mierda? ¿Por qué no echo al mar a estos chupasangres?<br />
-Y si conseguimos expulsarlos de toda América también podremos echarlos de España.<br />
-Imaginate, qué gran país sería éste si lo liberamos de los españoles. Mirá Argentina cómo se puso a crecer en cuanto se fueron. Aquello era pasto y pura indiada y fijate ahora, un país moderno, que progresa, que cambia. ¿Me explico?<br />
-Nnnn, nnnn, nnnn.<br />
-A ver, que el paraguayo quiere decir algo.<br />
-Bueno, ya lo dirá mañana, que se nos está haciendo tarde y tenemos por delante un trayecto muy largo. Acuérdense de que este fin de semana nos toca conquistar Cuenca -dijo el argentino-. A ver, el turno de guardias: paraguayo, vos las dos primeras horas; las dos siguientes el cubano; luego voy yo; las últimas para vos, chileno. El mexicano y el colombiano hoy se salvan.<br />
Aunque todos habían ido poniendo mala cara según les anunciaba su turno, nadie rechistó. Mientras los demás se acomodaban para dormir, el argentino sacó un mapa y se puso a examinarlo a la luz ya mortecina de la lumbre. La pintura seguía derritiéndose sobre su cara y dibujaba también allí un mapa, éste de un territorio imaginario, del imperio informe de sus sueños.<br />
A Benjamín se le cerraron enseguida los ojos; cuando los volvió a abrir escuchó un sonido que enseguida le transportó de regreso a las noches en el dormitorio colectivo del internado. Comprobó con alivio que Julia estaba dormida. Pero él no pudo volver a dormirse hasta que el colombiano emitió un gemido y dejó de agitarse la manta bajo la que yacía.</p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/primeras-noticias-de-noela-duarte/" title="Primeras Noticias de Noela Duarte (junio 5, 2008)">Primeras Noticias de Noela Duarte</a> (6)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/jose-ovejero/" title="José Ovejero (febrero 18, 2008)">José Ovejero</a> (0)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/buscando-a-la-maga-julio-cortazar-en-el-vigesimo-quinto-aniversario-de-su-muerte/" title="Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte (febrero 8, 2009)">Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte</a> (2)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/noela-duarte-ovejero-y-la-comedia-salvaje/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El ajedrez en la literatura</title>
		<link>http://losconvidados.com/el-ajedrez-en-la-literatura/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/el-ajedrez-en-la-literatura/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 21 Jun 2009 09:33:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura hispanoamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa hispanoamericana contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía hispanoamericana contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía portuguesa contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Ajedrez]]></category>
		<category><![CDATA[Ajedrez y literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Sarabia]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios en español]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Pessoa]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Juan José Arreola]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura Portuguesa]]></category>
		<category><![CDATA[Mempo Giardinelli]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Khayam]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía hispanoamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Posía argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Reis]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Gamboa]]></category>
		<category><![CDATA[T.S. Eliot]]></category>
		<category><![CDATA[Vladimir Nabokob]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=961</guid>
		<description><![CDATA[El ajedrez ha sido una de las aficiones de mi vida. Un pasatiempo que por suerte comparto con algunos buenos amigos. Mempo Giardinelli, por ejemplo, a falta de un cuarteto para el dominó, no desdeña cambiar fichas por trebejos y retarme a una partida. Durante los años en que coincidí en París con el colombiano Santiago [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 320px; height: 211px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/chess1.jpg?t=1245515561" alt="chess1.jpg picture by antoniosarabia" />El ajedrez ha sido una de las aficiones de mi vida. Un pasatiempo que por suerte comparto con algunos buenos amigos. Mempo Giardinelli, por ejemplo, a falta de un cuarteto para el dominó, no desdeña cambiar fichas por trebejos y retarme a una partida. Durante los años en que coincidí en París con el colombiano Santiago Gamboa, íbamos por las noches al acogedor bar del hotel Ritz, el Hemingway, donde entonces había instalada una mesita de ajedrez para entretener a los parroquianos. Ahí jugamos multitud de partidas mientras yo paladeaba unos whiskies y él cierta bebida exótica, de la que he olvidado el nombre, con la que nuestro cantinero había ganado un certamen internacional en Shanghai. No voy a decir el resultado de nuestros encuentros para no avergonzar a Gamboa, pero cada nueva noche, mientras acomodábamos las piezas para la primera partida, Santiago, con oportuna mala memoria, repetía una frase que se ha hecho célebre entre los dos: &#8220;¿cómo quedamos la última vez&#8230; dos a uno, verdad?&#8221;.</p>
<p>Otros muchos autores, desde Omar Khayam a Borges y de T.S. Eliot a Nabokov o Arreola, han sentido la misma pasión por el ajedrez. El autor de Lolita, quien elevaba el juego al rango de poesía, hasta se entretenía componiendo mates en dos o tres movimientos. La semana pasada, leyendo a Pessoa o, mejor dicho, a su eterónimo Ricardo Reis, me encontré con un hermoso poema relativo al juego y me distraje traduciéndolo. Por cierto, tuve un problema que tal vez algún lector portugués me ayude a dislucidar. Fue en el verso que dice <em>E o de marfim peão mais avançado / pronto a comprar a torre, </em>¿Qué significa en portugués, en términos ajedrecísticos<em> comprar a torre? </em>Yo tuve la opción de traducir<em> listo a tomar la torre, </em>pero pensé, mala intución tal vez, que como era el peón más avanzado estaba a punto de llegar a la última hilera y<em> convertirse en torre.</em><em><span style="font-style: normal;"> Cualquier aclaración al respecto será más que bienvenida. S</span><span style="font-style: normal;">e me ocurre publicar la traducción ahora junto con un poco conocido texto de Arreola, a quien se le podía considerar un verdadero fanático del juego-ciencia, y los dos poemas inolvidables de Borges que se refieren al juego. Se admiten aportaciones y sugerencias para ampliar la página.</span></em><span id="more-961"></span></p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p>LOS JUGADORES DE AJEDREZ<br />
<span style="color: #ffffff;"> .</span><br />
Oí contar que otrora, cuando Persia<br />
tenía no sé qué guerra<br />
mientras la invasión ardía en la ciudad<br />
y las mujeres gritaban<br />
dos jugadores de ajedrez jugaban<br />
su juego continuo.</p>
<p>A la sombra del amplio árbol escrutaban<br />
el antiguo tablero<br />
y, al lado de cada uno, esperando sus<br />
momentos más holgados<br />
cuando había movido la pieza, y ahora<br />
le tocaba al adversario<br />
una jarra de vino refrescaba<br />
frugalmente su sed.</p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ffffff;">&#8230;</span><img id="fullSizedImage" class="media aligncenter" style="width: 480px; height: 366px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Chessarabs-2.jpg?t=1245518192" alt="Chessarabs-2.jpg picture by antoniosarabia" /></p>
<p>Ardían casas, se saqueaban<br />
las arcas y los nichos,<br />
violadas, las mujeres eran puestas<br />
contra muros caídos,<br />
traspasadas por lanzas, las criaturas<br />
eran sangre en las calles&#8230;<br />
Mas donde estaban, cerca la ciudad<br />
y lejos su ruido,<br />
los jugadores de ajedrez jugaban<br />
el juego de ajedrez.</p>
<p>Aunque en los mensajes del infértil viento<br />
les viniesen los gritos<br />
y, al reflexionar, supiesen en su alma<br />
que en verdad a las mujeres<br />
y a las tiernas hijas se violaban<br />
en la contigua distancia,<br />
y aunque en el momento en que pensaban<br />
una sombra ligera<br />
les cruzase la frente, ajena y vaga,<br />
pronto a sus ojos calmos<br />
retornaba su confianza atenta<br />
con el tablero viejo.</p>
<p>Cuando el rey de marfil está en peligro<br />
¿qué importan la carne y los huesos<br />
de las hermanas, las madres o los niños?<br />
Cuando la torre no cubre<br />
la retirada de la reina blanca,<br />
poco importa el saqueo.<br />
Y cuando la mano confiada pone en jaque<br />
al rey del adversario,<br />
poco pesa en el alma que allá lejos<br />
estén muriendo hijos.</p>
<p>Aunque de repente, sobre el muro,<br />
asome la sañuda cara<br />
de un guerrero invasor y en breve deba<br />
en sangre ahí caer<br />
el jugador genuino de ajedrez,<br />
el momento antes de ese<br />
(concentrado en el cálculo de un lance<br />
que hará horas después)<br />
sigue entregado al juego predilecto<br />
de los muy indiferentes.</p>
<p style="text-align: center;"><img id="fullSizedImage" class="media aligncenter" style="width: 400px; height: 318px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Chess4-1.jpg?t=1245519325" alt="Chess4-1.jpg picture by antoniosarabia" /></p>
<p>Caigan ciudades, sufran pueblos, cese<br />
la libertad y la vida.<br />
Los haberes tranquilos y heredados<br />
ardan y se despojen,<br />
más cuando la guerra interrumpa las partidas<br />
esté el rey sin jaque<br />
o el blanco peón más avanzado<br />
listo a volverse torre.</p>
<p>Mis hermanos en amar a Epicuro<br />
y en entenderlo más<br />
de acuerdo a nosotros mismos que a él<br />
en la historia aprendamos<br />
de los calmos jugadores de ajedrez<br />
cómo pasar la vida.</p>
<p>Todo lo que es serio poco importe<br />
lo grave poco pese<br />
y el natural impulso del instinto<br />
que ceda al gozo inútil<br />
(a la sombra tranquila de los árboles)<br />
de jugar un buen juego.</p>
<p>Lo que sacamos de esta vida inútil<br />
da lo mismo si es<br />
gloria, fama, amor, ciencia o vida,<br />
como si fuese apenas<br />
la memoria de ganar la partida<br />
a un jugador mejor.</p>
<p>La gloria pesa como grueso fardo,<br />
la fama como fiebre,<br />
el amor cansa porque es serio y busca,<br />
la ciencia nunca encuentra,<br />
y la vida pasa y duele porque sabe&#8230;<br />
El juego de ajedrez<br />
prende el alma toda y, perdida, poco<br />
pesa, pues no es nada.</p>
<p>¡Ah! bajo las sombras que sin querer nos aman<br />
con un jarro de vino<br />
al lado, sólo atentos a la inútil tarea<br />
del juego de ajedrez<br />
Aunque el juego sea apenas sueño<br />
y no haya compañero<br />
imitemos los persas de esta historia,<br />
y mientras allá afuera<br />
cerca o lejos, la guerra patria y vida<br />
nos llaman, toleremos<br />
que nos llamen en vano, cada uno<br />
bajo sombras amigas<br />
soñemos, él los compañeros, y el ajedrez<br />
su indiferencia.</p>
<p>Ricardo Reis</p>
<p>(traducción Antonio Sarabia)</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p style="text-align: center;">EL REY NEGRO</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 240px; height: 320px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/ChessMagritte.jpg?t=1245516048" alt="ChessMagritte.jpg picture by antoniosarabia" />Yo soy el tenebroso, el viudo, el inconsolable que sacrificó la última torre para llevar un peón femenino hasta la séptima línea, frente al alfil y el caballo de las blancas.  Hablo desde mi base negra. Me tentó el demonio en la hora tórrida, cuando tuve por lo menos asegurado el empate. Soñé la coronación de una dama y caí en un error de principiante, en un doble jaque elemental&#8230;  Desde el principio jugué mal esta partida: debilidades en la apertura, cambio apresurado de piezas con clara desventaja&#8230; Después entregué la calidad para obtener un peón pasado: el de la dama. Después&#8230;  Ahora estoy solo y vago inútil de blancas noches y de negros días, tratando de ocupar casillas centrales, esquivando el mate de alfil y caballo. Si mi adversario no lo efectúa en un cierto número de movimientos, la partida es tablas. Por eso sigo jugando, atenido en última instancia al Reglamento de la Federación Internacional de Ajedrez, que a la letra dice: Inciso 4) Cuando un jugador demuestra que cincuenta jugadas, por lo menos, han sido realizadas por ambas partes sin que haya tenido lugar captura alguna de pieza ni movimiento de peón.  El caballo blanco salta de un lado a otro sin ton ni son, de aquí para allá y de allá para acá. ¿Estoy salvado? Pero de pronto me acomete la angustia y comienzo a retroceder inexplicablemente hacia uno de los rincones fatales.  Me acuerdo de una broma del maestro Simagin: el mate de alfil y caballo es más fácil cuando uno no sabe darlo y lo consigue por instinto, por una implacable voluntad de matar.  La situación ha cambiado. Aparece en el tablero el Triángulo de Deletang y yo pierdo la cuenta de las movidas. Los triángulos se suceden uno tras otro, hasta que me veo acorralado en el último. Ya no tengo sino tres casillas para moverme: uno caballo rey y uno y dos torre. Me doy cuenta entonces de que mi vida no ha sido más que una triangulación. Siempre elijo mal mis objetivos amorosos y los pierdo uno tras otro, como el peón de siete dama. Ahora tres figuras me acometen: rey, alfil y caballo. Ya no soy vértice alguno. Soy un punto muerto en el triángulo final. ¿Para que seguir jugando? ¿Por qué no me dejé dar el mate pastor? ¿O de una vez el del loco? ¿Por qué no caí en una variante de Legal? ¿Por qué no me mató Dios mejor en el vientre de mi madre, dejándome encerrado allí como en la tumba de Filidor?  Antes de que me hagan la última jugada decido inclinar mi rey. Pero me tiemblan las manos y lo derribo del tablero. Gentilmente mi joven adversario lo recoge del suelo, lo pone en su lugar y me mata en uno torre, con el alfil.  Ya nunca más volveré a jugar al ajedrez. Palabra de honor. Dedicaré los días que me queden de ingenio al análisis de las partidas ajenas, a estudiar finales de reyes y peones, a resolver problemas de mate en tres, siempre y cuando en ellos sea obligatorio el sacrificio de la dama.</p>
<p>Juan José Arreola</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p>AJEDREZ</p>
<p>1<br />
En su grave rincón, los jugadores<br />
rigen las lentas piezas. El tablero<br />
los demora hasta el alba en su severo<br />
ámbito en que se odian dos colores.</p>
<p>Adentro irradian mágicos rigores<br />
las formas: torre homérica, ligero<br />
caballo, armada reina, rey postrero,<br />
oblicuo alfil y peones agresores.</p>
<p>Cuando los jugadores se hayan ido,<br />
cuando el tiempo los haya consumido,<br />
ciertamente no habrá cesado el rito.</p>
<p>En el Oriente se encendió esta guerra<br />
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.<br />
Como el otro, este juego es infinito.</p>
<p style="text-align: left;"><span style="color: #ffffff;">..</span><img id="fullSizedImage" class="media aligncenter" style="width: 472px; height: 199px; cursor: default;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Chess61.jpg?t=1245516755" alt="Chess61.jpg picture by antoniosarabia" /><br />
<span style="color: #ffffff;"> .</span><br />
2<br />
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada<br />
reina, torre directa y peón ladino<br />
sobre lo negro y blanco del camino<br />
buscan y libran su batalla armada.</p>
<p style="text-align: left;">No saben que la mano señalada<br />
del jugador gobierna su destino,<br />
no saben que un rigor adamantino<br />
sujeta su albedrío y su jornada.</p>
<p>También el jugador es prisionero<br />
(la sentencia es de Omar) de otro tablero<br />
de negras noches y blancos días.</p>
<p>Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.<br />
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza<br />
de polvo y tiempo y sueño y agonías?</p>
<p>Jorge Luis Borges</p>
<p><span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">P.S. Antes de montar esta entrada, escribí a Santiago Gamboa preguntándole si recordaba el nombre de aquella pócima extraña que con tanto deleite consumía en el Hemingway. Acabo de recibir su respuesta:</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><em>Querido Antonio, no solo no la he olvidado (perdona, no tengo tildes, estoy en el aeropuerto de Bangkok) sino que hace poco me tome uno: es el Singapur Sling. Collins, el tenderman del Ritz, que es norteamericano, habia ganado el concurso bianual de Singapur Sling que por lo general ganaba siempre el Hotel Raffles de Singapur, donde fue inventado.</em><em></em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><em>Un abrazo y otro muy fuerte a Lauren,</em><em></em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"><em>Santiago</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Queda, pues, hecha la aclaración. Tanto en el nombre de la bebida como en el del sitio en que ganó el certamen: Singapur y no Shanghai como yo dije antes. Evidentemente, al enviarme su email, Santiago no había leído aún Los Convidados de esta semana y por eso no hay referencia a los resultados de nuestras partidas de ajedrez. Ahí me toca a mí hacer la corrección. No es cierto que vayamos dos a uno como siempre recuerda Santiago. En nuestra amistad siempre ha habido un empate.</span></p>
<p><!--EndFragment--></div>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/recordando-a-osvaldo-soriano/" title="Recordando a Osvaldo Soriano (enero 25, 2009)">Recordando a Osvaldo Soriano</a> (3)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/buscando-a-la-maga-julio-cortazar-en-el-vigesimo-quinto-aniversario-de-su-muerte/" title="Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte (febrero 8, 2009)">Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte</a> (2)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/vos-anda-al-arco-nestor-ponce/" title="Vos andá al arco, Néstor Ponce (junio 14, 2009)">Vos andá al arco, Néstor Ponce</a> (10)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/el-ajedrez-en-la-literatura/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuatro poemas de Ondjaki</title>
		<link>http://losconvidados.com/cuatro-poemas-de-ondjaki/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/cuatro-poemas-de-ondjaki/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Mar 2009 21:07:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía portuguesa contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[autores africanos]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios en español]]></category>
		<category><![CDATA[Correntes d'Escritas]]></category>
		<category><![CDATA[Hay Festival]]></category>
		<category><![CDATA[Ondjaki]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía africana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=614</guid>
		<description><![CDATA[Al Hay Festival de Cartagena de Indias, en Colombia, siguió con unos cuantos días de diferencia, el ya tradicional encuentro de Correntes d’Escritas en Póvoa de Varzim, Portugal. A él vinieron también algunos amigos y colegas, como el fotógrafo Daniel Mordzinski o la novelista brasileira Adriana Lisboa, a quienes apenas una semana antes yo había [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img id="fullImage" onmouseover="if(isMouseOver(this,event,319))togglePhotoActionsMenu('show',true);" onmouseout="if(!isMouseOver(this,event,319))togglePhotoActionsMenu('hide',true);" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/ONDJAKI6.jpg?t=1236538882" alt="ONDJAKI6.jpg picture by antoniosarabia" />Al Hay Festival de Cartagena de Indias, en Colombia, siguió con unos cuantos días de diferencia, el ya tradicional encuentro de Correntes d’Escritas en Póvoa de Varzim, Portugal. A él vinieron también algunos amigos y colegas, como el fotógrafo Daniel Mordzinski o la novelista brasileira Adriana Lisboa, a quienes apenas una semana antes yo había visto del otro lado del mar. La ocasión era especialmente importante porque los organizadores portugueses, al frente de quienes está Manuela Ribeiro, deseaban festejar “a lo grande” ese décimo aniversario del evento. Para eso invitaron a todos los autores que, de un modo u otro, habían destacado en encuentros anteriores. Así asistieron, a lo que luego la prensa titularía “el milagro de Correntes d’Escritas”, ciento veinte autores de catorce países distintos. Entre ellos no podía faltar Ondjaki (Luanda, Angola, 1977) quien, por su humor y simpatía, ha sido el alma de numerosos coloquios anteriores.</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 207px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/LibroOndjaki.jpg?t=1236540300" alt="LibroOndjaki.jpg picture by antoniosarabia" /></p>
<p>El joven autor angoleño presentaba, además, un libro nuevo, <em>Materiales para construir una aplanadora de tristezas</em>, que acaba de aparecer en las vitrinas de las librerías portuguesas y que, por desgracia, aún no ha sido traducido al idioma español. Ese décimo aniversario de Correntes d’Escritas fue una buena ocasión para promocionarlo. A Ondjaki le llueven merecidamente premios y homenajes. Ya hablamos de ellos en un post anterior de este mismo blog (julio 28, 2008) y no los enumeraremos de nuevo. Pero si en aquella ocasión lo mostramos bajo su faceta de viajero incansable, ahora deseamos presentarlo bajo su verdadero rostro de poeta con unos versos que él mismo ha tenido la amabilidad de enviarnos para participar en Los Convidados. La traducción es de Ana Garcia Iglesias. Va para él un abrazo de agradecimiento hasta su nuevo domicilio en Sao Paulo, Brasil, donde descansa ahora de eventos y promociones al lado de su bella Renata. Gracias, Ondjaki, por tu amistad y colaboración. Ojalá nos veamos pronto.</p>
<p><span id="more-614"></span></p>
<p>1</p>
<p>ERA DE NOCHE</p>
<p>noche de volcán más que despierto<br />
te pido,<br />
déjame en paz;<br />
y siendo grano de arena<br />
sóplame como si necesitases<br />
empuñar y empujar<br />
una piedra no amigable.<br />
y rompe el cielo a través de mí;<br />
lánzame verticalmente contra<br />
tus vísceras más aladas;<br />
hazme brillar en la velocidad,<br />
desaparecer en el contacto químico<br />
con el universo.<br />
llámame átomo y escúpeme.<br />
necesito no estar aquí.</p>
<p>(Tomado del libro <em>Actu Sanguineu</em>, INALD, 2000.)</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 240px; height: 319px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Ondjaki7.jpg?t=1236540521" alt="Ondjaki7.jpg picture by antoniosarabia" /></p>
<p>2</p>
<p>RETORNO AL MAR</p>
<p>yo soy la piel de la flor. la blandura, el olor, la viscosidad muerta, en un asunto gastado. camino sobre la flor de la piel, me deslizo en su voz y solamente así sé soñar.<br />
soy el final de la página, no el trazo cuidado si no la parte rasgada; me gusta mirar mesas: las que tienen sobres encima de ellas, sellos, pelos, todo lo que recuerde aquello que fue viajar.  recuerdo el mar, el mar.<br />
yo soy el retorno de la ola que retorna al mar.</p>
<p>(Tomado del libro <em>Actu Sanguineu</em>, INALD, 2000.)</p>
<p>3</p>
<p>DESNOCIONES Y BOLSILLOS</p>
<p>para ser grillo<br />
hay que tener bolsillos<br />
donde también entren silencios.<br />
ser astuto<br />
vigilando entre dos hilos de hierba.<br />
saber hacer una tela invisible<br />
donde el infinito se enrede.<br />
encarar el universo con<br />
demasiada intimidad<br />
- a modo de jardín.<br />
saber que:<br />
las estrellas encarecen<br />
de cariño<br />
y brillan para mayor desanonimato;<br />
sonetear con roncos de garganta<br />
pero desminar estallidos en el corazón.<br />
para ser grillo<br />
hay que tener desnociones.<br />
vivir que:<br />
hay solo una distancita<br />
entre apalmillar un jardín<br />
y acomodar estrellas en un abrazo.</p>
<p>(tomado del libro <em>Há Prendisajens com o xão</em>, Ed. NZILA, 2002)</p>
<p>4</p>
<p>PARA VIVENCIAR NADAS</p>
<p>mariposa es un ser inquieto.<br />
para vestes usa polen.<br />
tiene un olor colorido<br />
y babas de amistad.<br />
despega por vientos<br />
y fácilmente aterriza en sueños.<br />
mariposa tiene correspondencia directa<br />
con la palabra alma.<br />
para existir usa libertades.<br />
desconoce el sonido de la tristeza<br />
aunque sepa ahogarla.<br />
usa con afinidades<br />
el escenario de la naturaleza.<br />
niega maquillajes exentos<br />
de materiales cósmicos. como digo:<br />
polvo de luna, lápiz solar<br />
castaño-raíz, cinéreo-nube.<br />
mariposa dispone de intimidades<br />
con arco iris<br />
a punto de cosquillas mutuas.<br />
para besar amigos y vidas, ella usa ojos.<br />
mariposa es un ser<br />
de misteriosas nadas.</p>
<p>(tomado del libro <em>Há Prendisajens com o xão</em>, Ed. NZILA, 2002).</p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/oscar-collazos-el-alcanfor-y-el-bolero/" title="Óscar Collazos, el alcanfor y el bolero (marzo 1, 2009)">Óscar Collazos, el alcanfor y el bolero</a> (3)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/buscando-a-la-maga-julio-cortazar-en-el-vigesimo-quinto-aniversario-de-su-muerte/" title="Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte (febrero 8, 2009)">Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte</a> (2)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/william-ospina-gana-el-romulo-gallegos/" title="William Ospina gana el Rómulo Gallegos (junio 6, 2009)">William Ospina gana el Rómulo Gallegos</a> (4)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/cuatro-poemas-de-ondjaki/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Joumana Haddad, talento, pasión y belleza en la poesía árabe</title>
		<link>http://losconvidados.com/joumana-haddad-talento-pasion-y-belleza-en-la-poesia-arabe/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/joumana-haddad-talento-pasion-y-belleza-en-la-poesia-arabe/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 22 Feb 2009 18:52:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía árabe]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios]]></category>
		<category><![CDATA[Carmen Yáñez]]></category>
		<category><![CDATA[Craig Arnold]]></category>
		<category><![CDATA[Giovanni Quessep]]></category>
		<category><![CDATA[Hay Festival]]></category>
		<category><![CDATA[Joumana Haddad]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Felipe Robledo]]></category>
		<category><![CDATA[Poetas árabe]]></category>
		<category><![CDATA[Ramón Cote]]></category>
		<category><![CDATA[William Ospina]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=576</guid>
		<description><![CDATA[De vuelta del Hay Festival en Cartagena de Indias y del encuentro de Corrientes d&#8217;Escritas en Póvoa de Varzim, siento aún los pulmones invadidos por la salada brisa de los distintos mares que acabo de dejar. Mi regreso a Lisboa, la ciudad de las saudades, me llena precisamente de eso: saudades de los viejos conocidos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="line-height: 12px;"><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 320px; height: 213px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Haddad_4763.jpg?t=1235244942" alt="Haddad_4763.jpg picture by antoniosarabia" /></span>De vuelta del Hay Festival en Cartagena de Indias y del encuentro de Corrientes d&#8217;Escritas en Póvoa de Varzim, siento aún los pulmones invadidos por la salada brisa de los distintos mares que acabo de dejar. Mi regreso a Lisboa, la ciudad de las saudades, me llena precisamente de eso: saudades de los viejos conocidos que vi en esos dos coloquios, que deberían llamarse no encuentros sino &#8220;rencuentros&#8221; literarios, y saudades también de los nuevos amigos que hice en ellos y que ahora, espero, me durarán para siempre.</p>
<p>Entre éstos últimos, algunos de los cuales ya han tenido la generosidad de enviarme material para <em>Los Convidados</em>, está la bellísima poeta libanesa Joumana Hadddad (Beirut, 1970) una de las estrellas en la noche de gala poética del Hay Festival de Cartagena en la que también leyeron poemas Carmen Yáñez, William Ospina, Giovanni Quessep, Craig Arnold, Ramón Cote y Juan Felipe Robledo.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 320px; height: 213px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/_MG_4894.jpg?t=1235245395" alt="_MG_4894.jpg picture by antoniosarabia" />Joumana, quien en el 2006 obtuvo el premio árabe al peridismo gracias a la entrevista que hizo a Mario Vargas Llosa considera su vocación literaria como &#8220;una gran historia de amor que, un día u otro, tenía fatalmente que suceder&#8221;. Habla siete idiomas, ha vertido varios poetas árabes al italiano, francés y español. Su propia obra está traducida al francés, italiano, portugués, turco, polaco, griego, inglés y español. Colabora desde 1997 en la sección cultural del periódico libanés <em>An Nahar</em>, y es también redactora en jefe de la revista literaria <em>J</em><em>asad</em>, que significa <em>Cuerpo</em> en árabe.<br />
Las fotos son de Daniel Mordzinski, quien también estuvo presente en el Hay.</p>
<p>He dividido la colaboración de Joumana en dos partes. La primera consiste en fragmento seleccionados por mí de su poema <em>El Retorno de Lilith</em>, traducidos del francés por Héctor Fernando Vizcarra.</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 320px; height: 213px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/_MG_4786.jpg?t=1235245627" alt="_MG_4786.jpg picture by antoniosarabia" />Tal vez sea necesario acotar que Lilith, la protagonista de este primer poema, fue según una leyenda judía basada en el Génesis, la primera mujer sobre la tierra. Creada del polvo al mismo tiempo que Adán era igualmente libre y fuerte y no quiso colocarse por debajo de él ni para hacer el amor. Prefirió fugarse del Paraíso y luego se rehusó a volver. Dios la transformó entonces en demonio y creó a Eva de una costilla de Adán para garantizar su obediencia.</p>
<p>La segunda parte, E<em>l espejo de Marina</em>, es un extracto de <em>Espejos del Fugaz,</em> una colección de poemas dedicados a doce poetisas suicidas, traducido por José María Lopera. La selección es de la propia Joumana para <em>Los Convidados</em>. Muchas gracias, linda, hasta la próxima.</p>
<p><span id="more-576"></span></p>
<p>EL RETORNO DE LILITH</p>
<p>Luego Dios creó a la mujer a su imagen. De la tierra Él la creó el séptimo día. La creó del exceso de vida. Frente a su idea Él la creó, creó a Lilith, cuyos ojos son como un amor devuelto</p>
<p>La orgullosa como una nube y, como una nube, modesta.</p>
<p>Aquella que bebe la luna en un plato de leche y de la palma de sus manos se come el cielo.</p>
<p>La tierna en su violencia, la poderosa en sus derrotas.</p>
<p>La poeta de los demonios y el demonio de los poetas.</p>
<p>Drénenla de mí, de los sueños redondeados como el color azul. Y nunca tengan suficiente.</p>
<p>No tengo miedo de Satán,</p>
<p>pues Satán me sueña.</p>
<p>Cada vez que cierro los ojos y me balanceo frente al espejo, él me ve.</p>
<p>Yo soy Lilith, la diosa de las noches que vuelve de su exilio.</p>
<p>Soy lilith, la mujer selva. No supe de espera deseable pero sí de leones y de especies puras, de monstruos. Fecundo todos mis flancos para fabricar el cuento. Reúno las voces en mis entrañas para que se complete el número de esclavos. Devoro mi cuerpo para que no me digan famélica y bebo de mi agua para nunca sufrir sed. Mis trenzas son largas para el invierno y mis maletas no tienen cubierta. Nada me satisface ni me sacia y aquí estoy de regreso para ser la reina de los extraviados del mundo.</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 213px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Haddad_4737.jpg?t=1235246219" alt="Haddad_4737.jpg picture by antoniosarabia" />Diosa de dos noches y reunión de los opuestos,<br />
sólo relumbro en lo negro,<br />
sólo asciendo al abismo,<br />
sólo en el borde me sostengo,<br />
sólo vuelvo de la muerte.<br />
Soy la guardiana del pozo.<br />
Ningún suspiro se eleva de una garganta<br />
si no es lavado por la brasa de mis dedos.</p>
<p>Soy Lilith, el secreto de los dedos que insisten. Perforo el sendero, divulgo los sueños, destruyo ciudades de hombres con mi diluvio. No reúno dos de cada especie para mi arca. Más bien los transformo a todos para que el sexo se purifique de toda pureza.</p>
<p>Soy el vuelo del grito, el fluir de los perfumes.<br />
Y vine a despertar al bosque y a los navegantes del bosque.<br />
Me llevo sus fuentes para abrasarme.<br />
Y por todas partes mi mano azul se posa.<br />
Ustedes me escucharon antes de que hablara.<br />
Me vieron antes de que yo me levantara.<br />
Y me amaron antes de que me vertiera. Soy la salvación y el verdugo.<br />
Soy todas las direcciones.<br />
¿A dónde huyen si es a mí que se dirigen?</p>
<p>Yo, versículo de la matanza. Los libros me han escrito aunque ustedes no me hayan leído. El deseo desenfrenado, la esposa rebelde, la realización de la lujuria que conduce a la ruina total. En la locura se entreabre mi vestimenta. Los que me escuchan merecen la muerte y los que no me escuchan morirán de despecho.</p>
<p>No soy la remisa ni la yegua dócil,<br />
soy el estremecimiento de la primera tentación.<br />
No soy la remisa ni la yegua dócil,<br />
soy el desvanecimiento del último pesar.</p>
<p>La que fue concebida bajo el signo de la delicia,<br />
cuya obsesión está hecha para crecer,<br />
cuya lengua es una colmena,<br />
La que será devorada quedando intacta.<br />
Que es un hambre para gritar.<br />
Que nació para preservar el delirio.</p>
<p>Soy el orgullo de los senos pequeños para que crezcan y rían.<br />
Para que reclamen y se los coman. Salados son mis senos.<br />
Tan altos que no los puedo alcanzar: bésenlos por mí.</p>
<p>Dos linternas para que sugieran dos resplandores.<br />
Dos pequeños para que su retozo les sea perdonado.</p>
<p>Yo soy el ángel desvergonzado. La primera yegua de Adán y la corruptora de Satán. El imaginario del sexo reprimido y su más alto grito. Tímida, pues soy la ninfa del volcán, celosa, pues soy la dulce obsesión del vicio. El primer paraíso no me pudo soportar y me arrojaron de él para que siembre la discordia sobre la tierra, para que dirija en los lechos los asuntos de los que a mí me someten.</p>
<p>Dejen que muera de hambre para que se inflamen los bálsamos.<br />
Hostíguenme para que me derrame.<br />
La tierna, como un albaricoque al punto.<br />
La rebelde, como una granada que no lo está.<br />
Estrújenme,<br />
luego unten con el óleo de mis poemas los pies de las virtuosas.</p>
<p>Yo, la leona seductora, regreso para cubrir de vergüenza a las sumisas y reinar sobre la tierra. Regreso para sanar la costilla de Adán y liberar a cada hombre de su Eva.</p>
<p>EL ESPEJO DE MARINA</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 213px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Hadad_4694.jpg?t=1235245782" alt="Hadad_4694.jpg picture by antoniosarabia" />Contemplo mi cadáver acostado y me encuentro bella. Bella como una leyenda herida. Bella como solo cualquier otra puede ser bella.</p>
<p>Contemplo mi cadáver y mi cadáver es una cuerda. Soy su funámbula y su rehén. Vibra y amenaza con precipitarme. Me cuelgo de ella, la maldigo. Luego se convierte en escala, arruga, caída donde no dejo de decir adiós a todas las montañas que se van sin mi.</p>
<p>Se bailará en mi entierro, seguro. Habrá una palabra para cada boca, un nuevo odio para cada cráneo partido.</p>
<p>Se bailará en mi entierro y la hierba pesará bajo los pasos. Despiadada,  la colina que se deberá escalar (o descender), como el vientre de una madre  que ya lo dio todo.</p>
<p>Esta cuerda sobre la cual voy inmóvil es mi cadáver: Es inútil ponerla en una caja de madera. Extended sobre ella vuestra ropa, e invitad a los pájaros a que se posen. No le cantéis salmos y, sobre todo, no plantéis flores a su alrededor. Poneos más bien de rodillas y pedid perdón a las ramas que os dan sombra, a los vestidos que os cubren, al cielo que soporta vuestras inmundicias humanas.</p>
<p>Enderezo mi cabeza, mi espléndida cabeza de muerta, y busco el camino por el cual volveré, busco la piedra deshabitada que entenderá mi ausencia. Alguien duerme en mí y lo despierto. Alguien duerme en mí y es lo que yo no fui: la mejor vida posible que no supe vivir.</p>
<p>No espero nada. No espero nada de vosotros:<br />
Mi cadáver sonríe, mi cuello es casi transparente, y estoy en marcha hacia el olvido. Sí, soy bella, y sólo mis uñas sucias me traicionan.</p>
<p>¡Vamos, vamos, ahora a bailar!</p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/william-ospina-gana-el-romulo-gallegos/" title="William Ospina gana el Rómulo Gallegos (junio 6, 2009)">William Ospina gana el Rómulo Gallegos</a> (4)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/oscar-collazos-el-alcanfor-y-el-bolero/" title="Óscar Collazos, el alcanfor y el bolero (marzo 1, 2009)">Óscar Collazos, el alcanfor y el bolero</a> (3)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/los-poetas-de-daniel-mordzinski/" title="Los poetas de Daniel Mordzinski (diciembre 5, 2007)">Los poetas de Daniel Mordzinski</a> (3)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/joumana-haddad-talento-pasion-y-belleza-en-la-poesia-arabe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>J.K. Rowling, o los inesperados beneficios del fracaso</title>
		<link>http://losconvidados.com/jk-rowling-o-los-inesperados-beneficios-del-fracaso/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/jk-rowling-o-los-inesperados-beneficios-del-fracaso/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 20:33:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Narrativa Inglesa]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Sarabia]]></category>
		<category><![CDATA[Autores ingleses]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios en español]]></category>
		<category><![CDATA[Harry Potter]]></category>
		<category><![CDATA[Harvard]]></category>
		<category><![CDATA[J.K. Rowling]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura inglesa]]></category>
		<category><![CDATA[Plutarco]]></category>
		<category><![CDATA[Séneca]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=506</guid>
		<description><![CDATA[J.K. Rowling (Yate, Glocestershire, Inglaterra, 1965), la célebre creadora de Harry Potter es sin discusión alguna la escritora que más libros ha vendido en este planeta. Este logro es bastante meritorio porque, a diferencia de la gran mayoría de los autores que encabezan las listas de best sellers, ella lo ha logrado con un quehacer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>J.K. Rowling (Yate, Glocestershire, Inglaterra, 1965), la célebre creadora de Harry Potter es sin discusión alguna la escritora que más libros ha vendido en este planeta. Este logro es bastante meritorio porque, a diferencia de la gran mayoría de los autores que encabezan las listas de best sellers, ella lo ha logrado con un quehacer eminentemente literario.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 240px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Rowling8.jpg?t=1232316198" alt="Rowling8.jpg picture by antoniosarabia" />Hace unos meses, en junio del 2008, ofreció una conferencia en Harvard con motivo de la graduación de los alumnos de esa universidad. Dados los tiempos que vivimos sus palabras de ese día tienen una resonancia especial hoy, y por eso las reproducimos este fin de semana en <em>Los Convidados</em>.<br />
Mi traducción no es ni literal ni exhaustiva. El discurso original en inglés me fue enviado por mi hermano Óscar desde Guadalajara, México, unos días después de pronunciado. Es bastante más largo de lo que aquí escribo y está, desde luego, formulado en primera persona. El cambio a la tercera persona y el estilo libre indirecto me dan una mayor libertad para navegar y &#8220;comprimir&#8221; algo el texto con el objeto de hacer los conceptos más fluidos y asequibles a los lectores de nuestra lengua en un espacio más reducido. Sin embargo las palabras, aunque algunas estén tratadas por mí con cierta inmunidad son todas suyas, como suyas son también las ideas detrás de ellas y la inteligencia, el humor, la pasión y la exquisita sensibilidad que las hacen posibles.<br />
<span id="more-506"></span>La escritora británica comienza su homilía con un par de simpáticas notas de humor para atraerse al auditorio. Agradece la invitación porque, dice, no sólo significa un honor extraordinario sino que las semanas de angustia y preocupación que pasó pensando en lo que iba a decir la hicieron bajar de peso. La conciencia de tamaña responsabilidad le hizo buscar alguna inspiración en el discurso pronunciado durante su propia graduación por la baronesa Mary Warnock, una distinguida filósofa inglesa. Reflexionar sobre aquel discurso, continúa, la ayudó enormemente porque se dio cuenta de que no se acordaba de nada. Ese descubrimiento, inesperado y liberador, le permite explayarse sin miedo de que cualquiera de ellos decida abandonar una prometedora carrera en los negocios, el derecho o la política, por las juguetonas delicias de convertirse en un mago gay.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 209px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/jk-rowling-harvard-commencement-04.jpg?t=1232316402" alt="jk-rowling-harvard-commencement-04.jpg picture by antoniosarabia" />En verdad se rompió la cabeza preguntándose lo que iría a decirles, lo que le habría gustado a ella escuchar aquel día en que se graduó, y cuáles son las lecciones verdaderamente relevantes que ha aprendido en los veintiún años transcurridos desde entonces.<br />
Al final se le ocurrieron dos respuestas posibles: precisamente ese día en que los presentes celebran su éxito académico, ella se propone hablarles sobre los beneficios suplementarios del fracaso y también, puesto que se encuentran en el umbral de lo que algunos llamarían la &#8220;vida real&#8221;, ella desea encarecerles la importancia crucial de la imaginación.<br />
Mirándose en retrospectiva veintiún años atrás, la mitad de su vida, percibe cómo en aquella ocasión pendían en delicado balance lo que ella deseaba y lo que sus seres más queridos esperaban de ella. Lo único que a ella le habría gustado era ponerse a escribir novelas, mientras que sus padres, que provenían de un entorno humilde y que nunca tuvieron la oportunidad de asistir a la universidad, consideraban su hiperactiva imaginación como un mero entretenimiento para su distracción personal pero pensaban que con eso jamás pagaría una hipoteca o se aseguraría una pensión. Ellos deseaban que obtuviera un titulo universitario. Ella prefería Literatura Inglesa así que entre todos llegaron a un compromiso que, a fin de cuentas, no satisfizo a nadie y ella se dispuso a estudiar Lenguas Modernas. Apenas el auto de sus padres desapareció a la vuelta de la esquina, ella dejó el curso de Alemán y se inscribió en Cultura Clásica. Nunca se lo dijo a sus padres y es posible que estos no se enteraran sino hasta el día mismo de su graduación. Tal vez se sintieron decepcionados. De todos los estudios posibles la Mitología Griega era el menos viable para asegurarse la llave de un baño de ejecutivos. No critica a sus padres por aquel punto de vista. Lo único que ellos buscaban es que, habiendo sido ellos pobres, ella no experimentara también la pobreza. En eso ella está de acuerdo con ellos. Fue pobre después y comprendió que la pobreza no es una experiencia ennoblecedora. La pobreza implica miedo, inquietud, zozobra, depresión muchas veces, además de miles de pequeñas humillaciones y penurias. Salir de la pobreza por su propio esfuerzo es, desde luego, algo de lo cual cabe sentirse orgulloso, pero la pobreza en sí misma sólo es romantizada por tontos.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 240px; height: 250px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/jk-rowling-harvard-commencement-16.jpg?t=1232316553" alt="jk-rowling-harvard-commencement-16.jpg picture by antoniosarabia" />Lo que ella temía más a la edad de sus oyentes, les dice, no era a la pobreza sino al fracaso.<br />
En ese tiempo, a pesar de su falta de motivación en la universidad donde pasaba más tiempo en la cafetería garabateando relatos que en clase, tenía cierta facilidad para pasar los exámenes y por ese motivo, durante años, sirvió como modelo de éxito para sus compañeros de cursos.<br />
El hecho de que sus oyentes estén graduándose en ese momento, y en Harvard, es un indicativo de que no están muy familiarizados con lo que es el fracaso. Puede que los impulse tanto el miedo al fracaso como el deseo de triunfar. Tan adelantados están ya académicamente que lo que ellos considerarían un fracaso, una persona normal lo tomaría como un éxito. Cada uno tiene que decidir por sí mismo lo que considera fracaso aunque el mundo tenga una multitud de criterios a la mano para indicárselo. Por eso es justo decir que, bajo un punto de vista convencional, tan solo siete años después de su graduación ella había fracasado en una forma épica: había vivido un matrimonio excepcionalmente breve, estaba sin trabajo, madre soltera, y tan pobre como sólo era posible serlo en la Inglaterra moderna. Aunque no carecía de un techo, todo lo que sus padres temieron para ella se había realizado: según los estándares usuales ella representaba el peor fracaso posible.<br />
Pero el fracaso implica también el despojarse de todo lo que no es esencial. Dejó de pretender que ella era algo distinto a lo que en realidad era y empezó a canalizar su energía a llevar a cabo el único quehacer que en realidad le importaba. Si hubiera tenido éxito en cualquier otra cosa jamás habría encontrado en sí misma la determinación para triunfar en la única arena a la que creía pertenecer. Se sentía libre porque su mayor miedo se había realizado y aún estaba viva, y tenía con ella a la hija que adoraba, y poseía una vieja máquina de escribir y una idea formidable. Así, el duro fondo de su abismo personal se convirtió en el sólido fundamento sobre el que reconstruiría su vida. El fracaso le dio una seguridad interior que con ninguno de sus reveses anteriores había alcanzado. Le enseñó cosas sobre sí misma que no habría averiguado de ningún otro modo. Le mostró que tenía una voluntad fuerte y mayor disciplina de la que había sospechado. Supo también que tenía amigos a los que aprendió a valorar más que a nada en el mundo.<br />
La certeza de que uno puede emerger más sabio y más fuerte de sus infortunios nos da, para siempre, confianza en nuestra capacidad para sobrevivir. Uno nunca se conocerá verdaderamente a sí mismo, ni el valor de sus relaciones, hasta que no se pongan a prueba en la adversidad. Ese conocimiento es un auténtico don porque está dolorosamente ganado y es más valioso que cualquier diploma obtenida.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 266px; height: 240px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/jk-rowling-harvard-commencement-12.jpg?t=1232316694" alt="jk-rowling-harvard-commencement-12.jpg picture by antoniosarabia" />Tal vez algunos supongan que escogió también el hablar de la importancia de la imaginación por la parte tan preponderante que esta ha jugado en la reconstrucción de su vida pero no es del todo así. La imaginación es la única facultad humana que nos permite vivir lo que no somos y, por lo tanto, la fuente de todo invento o innovación. Es nuestra capacidad más transformadora y reveladora. Es el poder que nos habilita para empatizar con seres humanos cuyas experiencias no hemos compartido jamás.<br />
Una de las experiencias más formativas de su vida precedió a Harry Potter y fomentó mucho de lo que subsecuentemente escribiría en esos libros. La adquirió en uno de sus primeros trabajos. Aunque continuaba escribiendo relatos a la hora del almuerzo, pagaba su renta colaborando en el departamento de investigación en las oficinas de Amnistía Internacional en Londres.<br />
En su pequeña oficina leía cartas escritas a toda carrera y sustraídas de regimenes totalitarios por hombres y mujeres que arriesgaban la cárcel por informar al mundo exterior de lo que les sucedía. Examinaba fotografías de quienes habían desaparecido sin dejar huella, enviadas a Amnistía Internacional por sus desesperados parientes o amigos. Veía testimonios de víctimas de la tortura con fotos de sus heridas. Leía relaciones escritas a mano por testigos oculares de juicios y ejecuciones sumarias, de secuestros y violaciones. Muchos de sus colaboradores eran ex prisioneros políticos, personas que habían sido arrancadas de sus hogares o huido al exilio porque tuvieron la temeridad de pensar de manera distinta a la de sus gobernantes.<br />
Cada día encontraba más evidencia de la maldad que los seres humanos son capaces de infligir a sus congéneres con tal de adquirir o conservar el poder. Empezó a tener pesadillas sobre todas las cosas que veía, escuchaba o leía.<br />
Y sin embargo aprendió más acerca de la bondad humana en Amnistía Internacional de lo que nunca antes.<br />
Amnistía moviliza millares de personas que jamás fueron torturadas o encarceladas por sus creencias para actuar en favor de quienes sí lo han sido. El poder de la empatía humana, dirigida hacia la acción colectiva, salva vidas y libera prisioneros. Gente ordinaria, cuya seguridad y bienestar personal están bien resguardados, se une para salvar gente a quien no conoce y a quien jamás encontrará. Su pequeña participación en ese proceso fue una de las más humildes e inspiradoras experiencias de su vida. A diferencia de las otras criaturas de este planeta, los seres humanos son capaces de aprender y entender sin necesidad de experimentar. Pueden ponerse en los zapatos de otros, imaginarse a sí mismos en su lugar.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 224px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/JKRowling7.jpg?t=1232316905" alt="JKRowling7.jpg picture by antoniosarabia" />Desde luego que ese poder es moralmente neutro. Se puede usar tanto como una habilidad para manipular y controlar como para comprender y simpatizar.<br />
O puede no usarse para nada. Hay quienes prefieren no ejercitar su imaginación de ninguna manera. Prefieren permanecer confortablemente instalados en su propia experiencia, sin molestarse en averiguar cómo serían de haber nacido distintos. Pueden rehusarse a oír gritos o a espiar en las jaulas. Pueden cerrar la mente y el corazón a cualquier sufrimiento que no les concierna a ellos mismos. Pueden negarse a saber.<br />
Uno podría sentirse inclinado a envidiar a quienes viven así, excepto que ella no cree que tengan menos pesadillas que el resto de nosotros. El vivir en espacios cerrados puede conducir a una especie de agorafobia mental y eso acarrea sus propios terrores. Quienes voluntariamente rehúsan la imaginación engendran más monstruos y, a menudo, mayores temores.<br />
Una de las muchas cosas que aprendió al final de aquel corredor de los clásicos por el que se aventuró a los 18, en busca de algo que entonces no podía definir, es una frase del autor griego Plutarco que dice: <em>lo que conquistamos en el interior transforma la realidad exterior</em>.<br />
Esta extraordinaria afirmación se comprueba mil veces cada día de nuestra vida. Expresa, en parte, nuestra persistente conexión con el mundo externo, el hecho de que transformamos las vidas de los demás por el simple acto de existir.<br />
¿Y quiénes mejor que ellos, graduados de Harvard, para alterar otras vidas? Su inteligencia, su capacidad para el trabajo duro, la educación que han recibido les concede un status único, y responsabilidades asimismo únicas.<br />
Si usan su posición y su influencia para levantar la voz por los que no tienen voz, si se identifican no sólo con los poderosos sino también con quienes no tienen poder, si conservan su habilidad para imaginarse a sí mismos en las vidas de quienes no poseen sus ventajas, entonces no sólo los celebrarán sus familias sino los miles y millones de seres a quienes habrán ayudado a mejorar. No se necesita magia para cambiar el mundo. Llevamos ya dentro de nosotros el poder necesario: el poder de imaginar cosas mejores.<br />
Y si el día de mañana no recuerdan ni una sola palabra de lo que ella les dijo ese día, ojalá no olviden una frase de Séneca, otro viejo romano que conoció en el corredor de los Clásicos, mientras esquivaba otras carreras en busca de la antigua sabiduría:<br />
<em> La vida es como un cuento: no importa lo largo es sino lo bueno que es.</em></p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/vos-anda-al-arco-nestor-ponce/" title="Vos andá al arco, Néstor Ponce (junio 14, 2009)">Vos andá al arco, Néstor Ponce</a> (10)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/un-cuento-inedito-de-julio-cortazar/" title="Un cuento inédito de Julio Cortázar (mayo 4, 2009)">Un cuento inédito de Julio Cortázar</a> (0)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/un-cuento-de-antonio-sarabia/" title="Un cuento de Antonio Sarabia (abril 6, 2009)">Un cuento de Antonio Sarabia</a> (1)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/jk-rowling-o-los-inesperados-beneficios-del-fracaso/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un taller literario con Edgar Allan Poe en el bicentenario de su natalicio</title>
		<link>http://losconvidados.com/un-taller-literario-con-edgar-allan-poe-en-el-bicentenario-de-su-natalicio/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/un-taller-literario-con-edgar-allan-poe-en-el-bicentenario-de-su-natalicio/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Jan 2009 14:24:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Narrativa Norteamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía norteamericana]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Ambrose Bierce]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Pérez Bonalde]]></category>
		<category><![CDATA[Arthur Conan Doyle]]></category>
		<category><![CDATA[Auguste Dupin]]></category>
		<category><![CDATA[Autores norteamericanos]]></category>
		<category><![CDATA[Baker street]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs literarios en español]]></category>
		<category><![CDATA[Charles Baudelaire]]></category>
		<category><![CDATA[Edgar Allan Poe]]></category>
		<category><![CDATA[El Cuervo]]></category>
		<category><![CDATA[El Paraíso Perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Fedor Dostoyevsky]]></category>
		<category><![CDATA[Franz Kafka]]></category>
		<category><![CDATA[Gustavo Doré]]></category>
		<category><![CDATA[Guy de Maupassant]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Cortázar]]></category>
		<category><![CDATA[P.H. Lovecraft]]></category>
		<category><![CDATA[Poetas Norteamericanos]]></category>
		<category><![CDATA[Robinson Crusoe]]></category>
		<category><![CDATA[Sherlock Holmes]]></category>
		<category><![CDATA[Thomas Mann]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=473</guid>
		<description><![CDATA[Este lunes 19 de enero celebramos los doscientos años del nacimiento de Edgar Allan Poe (Boston, Massachusetts, E.U.A 1809-1849). Su vida, extraña y atormentada, es digna de los cuentos que le harían famoso. Cuando él llega apenas al año de edad, su padre, William Henry Leonard Poe, abandona a su madre, la actriz Elizabeth Arnold Hopkins, lo que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este lunes 19 de enero celebramos los doscientos años del nacimiento de Edgar Allan Poe (Boston, Massachusetts, E.U.A 1809-1849). Su vida, extraña y atormentada, es digna de los cuentos que le harían famoso.</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Poe4.jpg?t=1232231474" alt="Poe4.jpg picture by antoniosarabia" />Cuando él llega apenas al año de edad, su padre, William Henry Leonard Poe, abandona a su madre, la actriz Elizabeth Arnold Hopkins, lo que ocasiona la muerte de esta pocos meses después. El pequeño Edgar es recogido entonces por John Allan un rico negociante escocés de Richmond, Virginia, y su esposa Frances Valentine quien no podía tener hijos. Durante unos pocos años, a partir de 1815, se instala con ellos en el Reino Unido. Asiste a cursos elementales en una escuela de Irvine, en Escocia, más tarde en un internado de Chelsea y finalmente en Stoke Newington, al norte de Londres. De vuelta a Richmond en 1920, se enamora perdidamente, a los 14, de la madre de uno de sus compañeros de escuela, Helen Stanard, que a la sazón tiene 30 y que morirá un año después. A los 16, Poe se compromete sentimentalmente con su vecina Sarah Elmira Royster y se inscribe para estudiar lenguas en la Universidad de Virginia, pero será expulsado un año más tarde a causa de su debilidad por la bebida y el juego. Logra sostenerse un tiempo con trabajos eventuales, de tendero a periodista, hasta que Sarah Elmira rompe su compromiso con él y se casa con Alexander Shelton. Poe se alista entonces en el ejército de los Estados Unidos bajo el nombre de Edgar A. Perry afirmando que tiene 22 años cuando en realidad cuenta apenas 18. Ese mismo año, 1827, inicia su carrera literaria con la publicación de Tamerlane y otros poemas que firma con el simple seudónimo de &#8220;un bostoniano&#8221;. Liberado del servicio dos años más tarde con el grado de sargento mayor de artillería, Poe se anima a entrar en la academia militar de West Point pero no soporta ni un año en ella y se hace expulsar después de una corte marcial.</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/poe2.jpg?t=1232231646" alt="poe2.jpg picture by antoniosarabia" />A la edad de 26 años Poe se casa con su prima Virginia Clemm que apenas tiene 13 y que morirá doce años más tarde a consecuencias de una tuberculosis. La enfermedad hace crisis mientras ella canta y toca el arpa para Poe y sus amigos. La velada se trunca cuando una nota aguda la enmudece de pronto provocándole una hemorragia de sangre que le mana por la boca. La muerte de su adorada &#8220;mujer-niña&#8221; lo hunde aún más en el alcoholismo. <em>Mis enemigos atribuyen la locura a la bebida en vez de la bebida a la locura</em>, decía.<br />
En 1849 se reencuentra en Richmond con Sarah Elmira Royster, aquel gran amor de su juventud y se compromete de nuevo con ella. La boda se fija para el 17 de octubre. Se dice que Poe estaba entusiasmado y feliz pero no vuelve a saberse nada de él sino hasta el 3 de octubre en que aparece delirando en una calle de Baltimore, misteriosamente vestido con harapos que ni siquiera le pertenecen. Es llevado al Washington College Hospital donde fallece durante la madrugada del 7.</p>
<p>Las incomprensibles circunstancias de su muerte no hacen sino acrecentar la leyenda negra de este autor, uno de los grandes pioneros de la narrativa contemporánea. El relato corto no sería lo que es sin sus aportaciones. Los modernos géneros policiaco, gótico y de terror, se fundamentan en sus escritos. Toda la arquitectura de los relatos de Sherlock Holmes, por ejemplo, la mirada del comparsa que narra los casos en primera persona y el método deductivo que hizo famoso al inquilino de Baker street fueron copiados por sir Arthur Conan Doyle de los cuentos de Auguste Dupin, el detective de Poe.<br />
Admirado sin ambigüedades por autores como Kafka, Dostoyevsky, Lovecraft, Maupassant, Bierce, Mann y Borges, Edgar Allan Poe gozó de traductores de lujo: Charles Baudelaire al francés y Julio Cortázar al castellano.<br />
En 1845 Poe escribió <em>El Cuervo</em> lo que le valió un éxito instantáneo. De su método de trabajo y de cómo ideó las famosas estancias que lo componen nos habla él mismo más abajo.</p>
<p>La traducción a los fragmentos de <em>El Cuervo</em> es de Antonio Pérez Bonalde. Los grabados son de Gustavo Doré, especialmente realizados en 1853 para ilustrar el celebérrimo poema de Poe.</p>
<p><span id="more-473"></span></p>
<p>METODO DE COMPOSICIÓN</p>
<p>Es evidente que cualquier plan que se considere digno de ese nombre ha de ser trazado con vistas al desenlace antes que la pluma ataque el papel. Sólo si se tiene siempre presente la idea del desenlace podemos conferir a un plan su indispensable apariencia de lógica y de causalidad, procurando que todas las incidencias y, en especial, el tono general, logren el resultado apetecido.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 198px; height: 241px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/albumf14.jpg?t=1232234153" alt="albumf14.jpg picture by antoniosarabia" />A mi modo de ver, la primera de todas las consideraciones debe ser la del efecto que se pretende causar. Teniendo siempre a la vista la originalidad (se traiciona a sí mismo quien prescinde de ella), yo me pregunto ante todo: entre los innumerables efectos o impresiones que es capaz de recibir el corazón, la inteligencia o, hablando en términos más generales, el alma humana, ¿cuál debo yo seleccionar en el caso presente?<br />
He pensado a menudo cuán interesante sería un artículo escrito por un autor que quisiera y que pudiera describir, paso a paso, la marcha progresiva de cualquiera de sus obras hasta llegar al término definitivo de su realización.<br />
Me es imposible explicar por qué no se ha ofrecido nunca al público un trabajo semejante. Quizá la vanidad de los autores sea la causa más poderosa para justificar esa laguna literaria. Muchos escritores, especialmente los poetas, prefieren dejar creer a la gente que escriben gracias a una especie de sutil frenesí o de intuición extática. Experimentarían verdaderos escalofríos si tuvieran que permitir al público echar una ojeada tras el telón para contemplar los trabajosos y vacilantes embriones de su pensamiento. La verdadera decisión se adopta en el último momento -¡hay tanta idea entrevista!-: el pensamiento maduro pero desechado por inabordable, la elección prudente y los arrepentimientos, las dolorosas raspaduras y las interpolación. En suma los rodamientos y las cadenas, los artificios para los cambios de decoración, las escaleras y los escotillones, las plumas, el colorete, los lunares y todos los aceites que en el noventa y nueve por ciento de los casos son lo peculiar del histrión literario.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 240px; height: 244px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Raven3.png?t=1232234573" alt="Raven3.png picture by antoniosarabia" />En cuanto a mí, no comparto la repugnancia de la que acabo de hablar, ni encuentro la menor dificultad en recordar la marcha progresiva de todas mis composiciones. Puesto que el interés de este análisis o reconstrucción, que se ha considerado un <em>desiderátum</em> en literatura, es enteramente independiente de cualquier supuesto ideal en lo analizado, no se me podrá censurar que salte las conveniencias si revelo aquí el <em>modus operandi</em> con que construí una de mis obras. Escojo para ello <em>El Cuervo</em> debido a que es la más conocida de todas. Mi propósito es demostrar que ningún punto de la composición puede atribuirse a la intuición o al azar, y que aquélla avanzó paso a paso hacia su terminación con la exactitud y la lógica rigurosa propias de un problema matemático.<br />
Ya que no responde directamente a la cuestión poética, prescindamos de la circunstancia o, si lo prefieren, de la necesidad que originó la intención de escribir un poema tal que satisficiera al propio tiempo el gusto popular y el gusto crítico.<br />
Mi análisis comienza, por tanto, a partir de esa intención.<br />
La consideración primordial fue ésta: la dimensión. Si una obra literaria es demasiado extensa para ser leída en una sola sentada debemos resignarnos a quedar privados del efecto, soberanamente decisivo, de la unidad de impresión. Cuando son necesarias dos sesiones de lectura se interponen entre ellas los asuntos del mundo, y todo lo que denominamos el conjunto o la totalidad queda destruido automáticamente. Pero, habida cuenta de que ningún poeta puede renunciar a todo lo que contribuye a servir su propósito, queda examinar si acaso hallaremos en la extensión alguna ventaja, la que sea, que compense la pérdida de la unidad aludida. Por el momento, respondo negativamente. Lo que solemos considerar un poema extenso no es en realidad más que una sucesión de poemas cortos, es decir, de efectos poéticos breves. Inútil repetir que un poema no es tal sino en cuanto eleva el alma y reporta una excitación intensa. Por una necesidad psíquica, todas las excitaciones intensas son de corta duración. Por eso, al menos la mitad del <em>Paraíso Perdido</em> no es más que pura prosa: hay en él una serie de excitaciones poéticas salpicadas de inevitables depresiones. En conjunto, la obra toda, a causa de su extensión excesiva, carece de aquel elemento artístico tan decisivamente importante: totalidad o unidad de efecto.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 240px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Raven5.jpg?t=1232234348" alt="Raven5.jpg picture by antoniosarabia" />En lo que se refiere a las dimensiones hay, evidentemente, un límite positivo para toda obra literaria: el límite de una sola sesión. Ciertamente, en ciertos géneros de prosa, como <em>Robinson Crusoe</em>, no se exige la unidad, por lo que aquel límite puede ser rebasado. Sin embargo, nunca será conveniente rebasarlo en un poema. En el mismo límite, la extensión de un poema debe hallarse en relación matemática con el mérito del mismo, esto es, con la elevación o la excitación que comporta. Dicho de otro modo, con la cantidad de auténtico efecto poético con que pueda impresionar las almas. Esta regla sólo tiene una condición restrictiva a saber: que una relativa duración es absolutamente indispensable para causar un efecto, cualquiera que fuere.<br />
Teniendo muy presentes en mí ánimo estas consideraciones, así como aquel grado de excitación que nos situa por encima del gusto popular y por debajo del gusto crítico, concebí ante todo una idea sobre la extensión idónea para el poema proyectado: unos cien versos aproximadamente. En realidad cuenta exactamente ciento ocho.<br />
Acto seguido, mi pensamiento se fijó en la elevación de una impresión o de un efecto a causar. Aquí conviene observar que durante todo el trabajo de construcción tuve siempre presente la voluntad de lograr una obra universalmente apreciable.<br />
Me alejaría demasiado de mi objeto inmediato si me entretuviese en demostrar un punto en que he insistido muchas veces: que lo bello es el único ámbito legítimo de la poesía. Con todo, diré unas palabras para presentar mi verdadero pensamiento, que algunos amigos míos se han apresurado demasiado en disimular. El placer a la vez más intenso, más elevado y más puro no se encuentra -según creo- más que en la contemplación de lo bello. Cuando los hombres hablan de belleza no entienden precisamente una cualidad, como se supone, sino una impresión: en suma, tienen presente la violenta y pura elevación del alma (no del intelecto ni del corazón) que ya he descrito y que resulta de la contemplación de lo bello. Ahora bien, yo considero la belleza como el ámbito de la poesía. En cambio, el objeto verdad, que satisface al intelecto, y el objeto pasión, que excita al corazón, son mucho más fáciles de alcanzar por medio de la prosa aunque, en cierta medida, queden también al alcance de la poesía.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 237px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Raven3-1.jpg?t=1232234979" alt="Raven3-1.jpg picture by antoniosarabia" />En resumen, la verdad requiere una precisión, y la pasión una familiaridad (los hombres verdaderamente apasionados me comprenderán) radicalmente contrarias a aquella belleza, que no es sino la excitación -debo repetirlo- o el embriagador arrobamiento del alma.<br />
De todo lo dicho hasta el presente no debe en modo alguno suponerse que la pasión y la verdad no puedan introducirse en un poema, incluso con beneficio para éste, ya que pueden servir para aclarar o para potenciar el efecto global, como las disonancias por contraste. Pero el auténtico artista se esforzará siempre en reducirlas a un papel suplementario al objeto principal que se pretende y, además, en rodearlas tanto como pueda de la nube de belleza que es atmósfera y esencia de la poesía. En consecuencia, considerando lo bello como mi terreno propio, me pregunté entonces: ¿cuál es el tono para su manifestación más alta? Éste había de ser el tema de mi siguiente meditación. Ahora bien, toda la experiencia humana coincide en que ese tono es el de la tristeza. Cualquiera que sea su parentesco, la belleza, en su desarrollo supremo, induce a las lágrimas. Así, pues, la melancolía es el más idóneo de los tonos poéticos.<br />
Una vez determinados así la dimensión, el terreno y el tono de mi trabajo, me dediqué a buscar alguna curiosidad artística e incitante que pudiera actuar como clave en la construcción del poema, algún eje sobre el que toda la máquina hubiese de girar. Reflexionando detenidamente sobre todos los efectos de arte conocidos o, más propiamente, sobre todo los medios de efecto -entendiendo este término en su sentido escénico-, no podía escapárseme que ninguno había sido empleado con tanta frecuencia como el estribillo. La universalidad de éste bastaba para convencerme acerca de su valor intrínseco, evitándome la necesidad de someterlo a un análisis. En cualquier caso, yo no lo consideraba sino en cuanto susceptible de perfeccionamiento; y pronto advertí que se encontraba aún en estado primitivo. Tal como habitualmente se emplea, el estribillo no sólo queda limitado a las composiciones líricas, sino que la fuerza de la impresión que debe causar depende del vigor de la monotonía en el sonido y en la idea. Solamente se logra el placer mediante la sensación de identidad o de repetición. Entonces resolví variar el efecto, con el fin de acrecentarlo, permaneciendo en general fiel a la monotonía del sonido, pero alterando continuamente el de la idea: es decir, me propuse causar una serie continua de efectos nuevos con una serie de variadas aplicaciones del estribillo, dejando que éste fuese casi siempre parecido.</p>
<p><img id="imageTag_0" class="imageTag" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/albumf18.jpg" alt="albumf18.jpg" />Habiendo ya fijado estos puntos, me preocupé por la naturaleza de mi estribillo: puesto que su aplicación tenía que ser variada con frecuencia, era evidente que el estribillo en cuestión había de ser breve, pues habría sido una dificultad insuperable variar frecuentemente las aplicaciones de una frase extensa. Por supuesto, la facilidad de variación estaría proporcionada a la brevedad de la frase. Ello me condujo seguidamente a adoptar como estribillo ideal una única palabra. Entonces me absorbió la cuestión sobre el carácter de aquella palabra. Habiendo decidido que habría un estribillo, la división del poema en estancias resultaba un corolario necesario, pues el estribillo constituye la conclusión de cada estrofa. No admitía duda para mí que semejante conclusión o término, para poseer fuerza, debía ser necesariamente sonora y susceptible de un énfasis prolongado: aquellas consideraciones me condujeron inevitablemente a la <em>o</em> larga, que es la vocal más sonora, asociada a la <em>r</em>, porque ésta es la consonante más vigorosa.<br />
Ya tenía bien determinado el sonido del estribillo. A continuación era preciso elegir una palabra que lo contuviese y, al propio tiempo, estuviera en el acuerdo más armonioso posible con la melancolía que yo había adoptado como tono general del poema. En una búsqueda semejante habría sido imposible no dar con la palabra <em>nevermore</em> (nunca más). En realidad, fue la primera que se me ocurrió.<br />
El siguiente fue éste: ¿cual será el pretexto útil para emplear continuamente la palabra <em>nevermore</em>? Al advertir la dificultad que se me planteaba para hallar una razón válida de esa continua repetición, no dejé de observar que surgía tan sólo de que dicha palabra, repetida tan cerca y monótonamente, había de ser proferida por un ser humano: en resumen, la dificultad consistía en conciliar la monotonía aludida con el ejercicio de la razón en la criatura llamada a repetir la palabra. Surgió entonces la posibilidad de una criatura no razonable y, sin embargo, dotada de palabra: como es lógico, en lo primero que pensé fue en un loro; sin embargo, éste fue reemplazado al punto por un cuervo, que también está dotado de palabra y además resulta infinitamente más acorde con el tono deseado en el poema.</p>
<p>Así, pues, había llegado por fin a la concepción de un cuervo. ¡El cuervo, ave de mal agüero!, repitiendo obstinadamente la palabra nevermore al final de cada estancia en un poema de tono melancólico y una extensión de unos cien versos aproximadamente. Entonces, sin perder de vista el superlativo o la perfección en todos los puntos, me pregunté: entre todos los temas melancólicos, ¿cuál lo es más, según lo entiende universalmente la humanidad? Respuesta inevitable: ¡la muerte! Y, ¿cuándo ese asunto, el más triste de todos, resulta ser también el más poético? Según lo ya explicado con bastante amplitud, la respuesta puede colegirse fácilmente: cuando se alíe íntimamente con la belleza. Luego la muerte de una mujer hermosa es, sin disputa de ninguna clase, el tema más poético del mundo; y queda igualmente fuera de duda que la boca más apta para desarrollar el tema es precisamente la del amante privado de su tesoro.</p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 302px; height: 240px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Raven1.jpg?t=1232236363" alt="Raven1.jpg picture by antoniosarabia" />Tenía que combinar entonces aquellas dos ideas: un amante que llora a su amada perdida. Y un cuervo que repite continuamente la palabra <em>nevermore</em>. No sólo tenía que combinarlas, sino además variar cada vez la aplicación de la palabra que se repetía: pero el único medio posible para semejante combinación consistía en imaginar un cuervo que aplicase la palabra para responder a las preguntas del amante. Entonces me percaté de la facilidad que se me ofrecía para el efecto del que mi poema había de depender: es decir, el efecto que debía producirse mediante la variedad en la aplicación del estribillo.<br />
Comprendí que podía hacer formular la primera pregunta por el amante, a la que respondería el cuervo: nevermore. De esta primera pregunta podía hacer una especie de lugar común, de la segunda algo menos común, de la tercera algo menos común todavía, y así sucesivamente, hasta que por último el amante, arrancado de su sopor por la índole melancólica de la palabra, su frecuente repetición y la fama siniestra del pájaro, se encontrase presa de una agitación supersticiosa y lanzase locamente preguntas del todo diversas, pero apasionadamente interesantes para su corazón: unas preguntas donde se diesen a medias la superstición y la singular desesperación que halla un placer en su propia tortura, no sólo por creer el amante en la índole profética o diabólica del ave (que, según le demuestra la razón, no hace más que repetir algo aprendido mecánicamente), sino por experimentar un placer inusitado al formularlas de aquel modo, recibiendo en el nevermore siempre esperado una herida reincidente, tanto más deliciosa por insoportable.<br />
Viendo semejante facilidad que se me ofrecía o, mejor dicho, que se me imponía en el transcurso de mi trabajo, decidí primero la pregunta final, la pregunta definitiva, para la que el <em>nevermore</em> sería la última respuesta, a su vez: la más desesperada, llena de dolor y de horror que concebirse pueda.<br />
Aquí puedo afirmar que mi poema había encontrado su comienzo por el fin, como debieran comenzar todas las obras de arte: entonces, precisamente en este punto de mis meditaciones, tomé por vez primera la pluma, para componer la siguiente estancia:<br />
<em>¡Oh, Profeta -dije- o diablo! Por ese ancho, combo velo,<br />
de zafir que nos cobija, por el sumo Dios del cielo<br />
a quien ambos adoramos dile a esta alma dolorida<br />
presa infausta del pesar<br />
si jamás en otra vida la doncella arrobadora<br />
a mi seno he de estrechar,<br />
la alma virgen a quien llaman los arcángeles Leonora&#8230;<br />
Dijo el cuervo: &#8220;¡Nunca más!&#8221;</em><br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 209px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/dore.jpg?t=1232236134" alt="dore.jpg picture by antoniosarabia" />Sólo entonces escribí esta estancia: primero para fijar el momento supremo, y de este modo poder variar más fácilmente y graduar, según su gravedad y su importancia, las preguntas anteriores del amante. En segundo término, para decidir definitivamente el ritmo, el metro, la extensión y la disposición general de la estrofa, así como calcular las que debieran anteceder, de modo que ninguna aventajase a ésta en su efecto rítmico. Si en el trabajo de composición que siguió yo hubiera sido tan imprudente como para escribir estancias más vigorosas, me habría dedicado a debilitarlas, conscientemente y sin ninguna vacilación, de modo que no contrarrestasen el efecto de crescendo.</p>
<p>Podría decir también aquí algo sobre la versificación. Mi primer objeto era, como siempre, la originalidad. Una de las cosas que me resultan más inexplicables del mundo es cómo se ha descuidado la originalidad en la versificación. Aun reconociendo que en el ritmo puro exista poca posibilidad de variación, es evidente que las variedades en materia de metro y estancia son infinitas: sin embargo, durante siglos, ningún hombre hizo nunca en versificación nada original, ni siquiera ha parecido desearlo.<br />
Lo cierto es que la originalidad -exceptuando los espíritus de una fuerza insólita- no es en manera alguna, como suponen muchos, cuestión de instinto o de intuición. Por lo general, para encontrarla hay que buscarla trabajosamente. Y aunque sea un mérito positivo de la más alta categoría, el espíritu de invención no participa tanto como el de negación para aportarnos los medios idóneos de alcanzarla.</p>
<p>Ni qué decir que yo no pretendo haber sido original en el ritmo o en el metro de <em>El Cuervo</em>. El primero es troqueo; el otro se compone de un verso octómetro acataléctico, alternado con un heptámetro cataléctico que, al repetirse, se convierte en estribillo en el quinto verso, y finaliza con un tetrámetro cataléctico. Para expresarme sin pedantería, los pies empleados, que son troqueos, consisten en una sílaba larga seguida de una breve. El primer verso de la estancia se compone de ocho pies de esa índole; el segundo, de siete y medio; el tercero, de ocho; el cuarto, de siete y medio; el quinto, también de siete y medio; el sexto, de tres y medio. Ahora bien, si se consideran aisladamente cada uno de esos versos habían sido ya empleados, de manera que la originalidad de El cuervo consiste en haberlos combinado en la misma estancia: hasta el presente no se había intentado nada que pudiera parecerse, ni siquiera de lejos, a semejante combinación. El efecto de esa combinación original se potencia mediante algunos otros efectos inusitados y absolutamente nuevos, obtenidos por una aplicación más amplia de la rima y de la aliteración.<br />
El punto siguiente que considerar era el modo de establecer la comunicación entre el amante y el cuervo: el primer grado de la cuestión consistía, naturalmente, en el lugar. Pudiera parecer que debiese brotar espontáneamente la idea de una selva o de una llanura; pero siempre he estimado que para el efecto de un suceso aislado es absolutamente necesario un espacio estrecho: le presta el vigor que un marco añade a la pintura. Además, ofrece la ventaja moral indudable de concentrar la atención en un pequeño ámbito. Esta ventaja no debe confundirse con la que se obtenga de la mera unidad de lugar.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 217px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Raven7.jpg?t=1232237963" alt="Raven7.jpg picture by antoniosarabia" />En consecuencia, decidí situar al amante en su habitación, en una habitación que había santificado con los recuerdos de la que había vivido allí. La habitación se describiría como ricamente amueblada con objeto de satisfacer las ideas que ya expuse acerca de la belleza, en cuanto única tesis verdadera de la poesía.<br />
Habiendo determinado así el lugar, era preciso introducir entonces el ave: la idea de que ésta penetrase por la ventana resultaba inevitable. Que al amante supusiera, en el primer momento, que el aleteo del pájaro contra el postigo fuese una llamada a su puerta era una idea brotada de mi deseo de aumentar la curiosidad del lector, obligándole a aguardar; pero también del deseo de colocar el efecto incidental de la puerta abierta de par en par por el amante, que no halla más que oscuridad, y que por ello puede adoptar en parte la ilusión de que el espíritu de su amada ha venido a llamar&#8230; Hice que la noche fuera tempestuosa, primero para explicar que el cuervo buscase la hospitalidad; también para crear el contraste con la serenidad material reinante en el interior de la habitación.<br />
Así, también, hice posarse el ave sobre el busto de Palas para establecer el contraste entre su plumaje y el mármol. Se comprende que la idea del busto ha sido suscitada únicamente por el ave; que fuese precisamente un busto de Palas se debió en primer lugar a la relación íntima con la erudición del amante y en segundo término a causa de la propia sonoridad del nombre de Palas.<br />
Hacia mediados del poema, exploté igualmente la fuerza del contraste con el objeto de profundizar la que sería la impresión final. Por eso, conferí a la entrada del cuervo un matiz fantástico, casi lindante con lo cómico, al menos hasta donde mi asunto lo permitía. El cuervo penetra con un tumultuoso aleteo.<br />
<em> Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto<br />
con aspecto señorial<br />
fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta<br />
de mi puerta el cabezal,<br />
sobre el busto que de Palas representa<br />
fue y posose, ¡y nada más!<br />
</em><em><span style="font-style: normal;">En las dos estancias siguientes, el propósito se manifiesta aun más:</span><br />
Trocó entonces el negro pájaro en sonrisas mi tristeza<br />
con su suave, torva y seria, decorosa gentileza,<br />
y le dije: &#8220;aunque cresta calva llevas de seguro<br />
no eres cuervo nocturnal<br />
¡Viejo, infausto cuervo oscuro, vagabundo en la tiniebla&#8230;!<br />
Dime: ¿cuál tu nombre, cuál,<br />
en el reino plutoniano de la noche y la tiniebla?&#8221;<br />
Dijo el cuervo: &#8220;¡Nunca más!&#8221;</em></p>
<p><em>Asombrado quedé oyendo así hablar al avesucho<br />
si bien su árida respuesta no expresaba poco o mucho<br />
pues preciso es, convengamos, en que nunca hubo criatura<br />
que lograse contemplar<br />
ave alguna en la moldura de su puerta encaramada,<br />
ave o bruto reposar<br />
sobre efigie en la cornisa de su puerta cincelada,<br />
con tal nombre: &#8220;Nunca más&#8221;<br />
Más el cuervo fijo, inmóvil en la grave efigie aquella,<br />
sólo dijo esa palabra cual si su alma fuese en ella<br />
vinculada, ni una pluma sacudía,<br />
ni un acento se le oía pronunciar&#8230;<br />
Dije entonces, al momento, &#8220;ya otros antes se han marchado,<br />
y la aurora al despuntar,<br />
él también se irá volando cual mis sueños han volado&#8221;.<br />
Dijo el cuervo: &#8220;Nunca más&#8221;.</em><br />
Preparado así el efecto del desenlace, me apresuro a abandonar el tono fingido y adoptar el serio, más profundo: este cambio de tono se inicia en el primer verso de la estancia que sigue a la que acabo de citar:<br />
<em> Por respuesta tan abrupta como justa sorprendido<br />
&#8220;no hay ya alguna duda -dije- lo que dice es aprendido,<br />
aprendido de algún amo desdichado a quien la suerte<br />
persiguiera sin cesar, etc.&#8221;</em><br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 206px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Raven6.jpg?t=1232238218" alt="Raven6.jpg picture by antoniosarabia" />A partir de este momento, el amante ya no bromea; ya no ve nada ficticio en el comportamiento del pájaro. Habla de él en los términos de una triste, desgraciada, siniestra, enjuta y augural ave de los tiempos antiguos y siente los ojos ardientes que le abrasan hasta el fondo del corazón. Esa transición de su pensamiento y esa imaginación del amante tienen como finalidad predisponer al lector a otras análogas, conduciendo el espíritu hacia una posición propicia para el desenlace, que sobrevendrá tan rápida y directamente como sea posible. Con el desenlace propiamente dicho, expresado en el Nunca más del cuervo en respuesta a la última pregunta del amante -¿encontrará a su amada en el otro mundo?-, puede considerarse concluido el poema en su fase más clara y natural, la de simple narración. Hasta el presente, todo se ha mantenido en los límites de lo explicable y lo real.<br />
Un cuervo ha aprendido mecánicamente la única palabra <em>Nunca más</em>; habiendo huido de su propietario, la furia de la tempestad le obliga, a medianoche, a pedir refugio en una ventana donde aún brilla una luz: la ventana de un estudiante que, divertido por el incidente, le pregunta en broma su nombre, sin esperar respuesta. Pero el cuervo, al ser interrogado, responde con su palabra habitual, nunca más: palabra que inmediatamente suscita un eco melancólico en el corazón del estudiante; y éste, expresando en voz alta los pensamientos que aquella circunstancia le sugiere, se emociona ante la repetición del nunca más. El estudiante se entrega a las suposiciones que el caso le inspira; mas el ardor del corazón humano no tarda en inclinarle a martirizarse, así mismo y también por una especie de superstición a formularle preguntas que la respuesta inevitable, el intolerable <em>nunca más</em>, le proporcione la más horrible secuela de sufrimiento, en cuanto amante solitario. La narración en lo que he designado como su primera fase o fase natural, halla su conclusión precisamente en esa tendencia del corazón a la tortura, llevada hasta el último extremo: hasta aquí, no se ha mostrado nada que pase los límites de la realidad.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 221px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/poe5.jpg?t=1232232761" alt="poe5.jpg picture by antoniosarabia" />Pero, en los temas manejados de esta manera, por mucha que sea la habilidad del artista y mucho el lujo de incidentes con que se adornen, siempre quedan cierta rudeza y cierta desnudez que dañan la mirada de la persona sensible. Dos elementos se exigen eternamente: por una parte, cierta suma de complejidad, dicho con mayor propiedad, de combinación.Por otra, cierta cantidad de espíritu sugestivo, algo así como una vena subterránea de pensamiento, invisible e indefinido. Esta última cualidad es la que le confiere a la obra de arte el aire opulento que a menudo cometemos la estupidez de confundir con el ideal. Lo que transmuta en prosa -y prosa de la más baja estofa-, la pretendida poesía de los que se denominan trascendentalistas, es justamente el exceso en la expresión del sentido que sólo debe quedar insinuado, la manía de convertir la corriente subterránea de una obra en la otra corriente, visible en la superficie.<br />
Convencido de ello, añadí las dos estancias que concluyen el poema, porque su calidad sugestiva había de penetrar en toda la narración antecedente. La corriente subterránea del pensamiento se muestra por primera vez en estos versos:<br />
<em>&#8220;¡Quita el pico de mi pecho, de mi umbral tu forma aleja!&#8221;<br />
Dijo el cuervo: &#8220;¡Nunca más!&#8221;.</em><br />
Quiero subrayar que la expresión <em>de mi pecho</em> (<em>from my heart</em>) encierra la primera expresión poética. Estas palabras, con la correspondiente respuesta, Nunca más, disponen el espíritu a buscar un sentido moral en toda la narración que se ha desarrollado anteriormente.<br />
Entonces el lector comienza a considerar el cuervo como un ser emblemático pero sólo en el último verso de la última estancia puede ver con nitidez la intención de hacer del cuervo el símbolo del recuerdo fúnebre y eterno.<br />
<em>Y aún el cuervo inmóvil, fijo, sigue fijo en la escultura<br />
sobre el busto que ornamenta de mi puerta la moldura&#8230;<br />
y sus ojos son los ojos de un demonio que, durmiendo,<br />
las visiones ve del mal;<br />
y la luz que en él cayendo sobre el suelo flota&#8230;, nunca<br />
se alzará ¡Nunca jamás!</em></p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/buscando-a-la-maga-julio-cortazar-en-el-vigesimo-quinto-aniversario-de-su-muerte/" title="Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte (febrero 8, 2009)">Buscando a la Maga, Julio Cortázar en el vigésimo quinto aniversario de su muerte</a> (2)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/un-cuento-inedito-de-julio-cortazar/" title="Un cuento inédito de Julio Cortázar (mayo 4, 2009)">Un cuento inédito de Julio Cortázar</a> (0)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/oscar-collazos-el-alcanfor-y-el-bolero/" title="Óscar Collazos, el alcanfor y el bolero (marzo 1, 2009)">Óscar Collazos, el alcanfor y el bolero</a> (3)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/un-taller-literario-con-edgar-allan-poe-en-el-bicentenario-de-su-natalicio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Emily Dickinson, la poeta en su jardín</title>
		<link>http://losconvidados.com/emily-dickinson-la-poeta-en-su-jardin/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/emily-dickinson-la-poeta-en-su-jardin/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 01:48:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía norteamericana]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Autores norteamericanos]]></category>
		<category><![CDATA[Emily Dickinson]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Margarita Ardanaz]]></category>
		<category><![CDATA[Silvina Ocampo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=349</guid>
		<description><![CDATA[Este mes se celebra un aniversario más del natalicio de Emily Dickinson (Amherst, Massachusets, 1830-1886), la gran poeta norteamericana cuyos poemas nos asombran aún hoy por su grado de experimentación y su modernidad. En una carta dirigida a su amigo Thomas Wentworth Higginson, a quien había enviado algunos versos para que se los criticara, Emily [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este mes se celebra un aniversario más del natalicio de Emily Dickinson (Amherst, Massachusets, 1830-1886), la gran poeta norteamericana cuyos poemas nos asombran aún hoy por su grado de experimentación y su modernidad.<br />
<img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 240px; height: 300px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/EmilyDickinson1.jpg?t=1229304078" alt="EmilyDickinson1.jpg picture by antoniosarabia" />En una carta dirigida a su amigo Thomas Wentworth Higginson, a quien había enviado algunos versos para que se los criticara, Emily le participaba su percepción personal de la poesía: <em>si físicamente siento que me arrancan la cabeza, eso es poesía. Esa es mi única manera de saberlo. ¿Hay otra?</em><br />
Sin embargo, para Emily Dickinson el quehacer literario era inseparable de las demás actividades que colmaban su vida cotidiana. La vivía con la misma intensidad con la que se ocupaba del jardín, tejía o cocinaba. <em>Vivir es tan sorprendente</em>, escribió en 1871 al mismo Higginson, <em>que deja poco espacio para otras ocupaciones.</em><br />
Apenas una media docena de poemas aparecieron en vida de la autora, todos dados a conocer en forma anónima o sin su consentimiento, y sólo fueron publicados después de ser corregidos por los editores.<br />
<em>La suya es una metafísica doméstica y particular</em>, nos dice Margarita Ardanaz en su introducción a las <em>Cartas Poéticas e Íntimas (1859-1886)</em>, y continúa más adelante:<br />
<em><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 284px; height: 240px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/EmilyDickinson3.jpg?t=1229304723" alt="EmilyDickinson3.jpg picture by antoniosarabia" />Sus poemas tienen una frescura especial porque ella emplea las palabras de cada día como nadie las había empleado antes. Nos sitúa en el umbral mismo del canto y nos invita, mediante fragmentos inacabados, a completar la ruta hacia ninguna parte. Eso es la poesía. La pura posibilidad. El poema es para ella lo que ya no es tanto como lo que todavía no es. Es en ese espacio incierto que media entre lo todavía no dicho y lo ya recordado donde se sitúa el poema. El poema es el presente eternizado.<br />
Acaso sea en este grado de experimentación léxica donde radique la modernidad de su obra. Un sentido de la experimentación que no tiene mucho que ver con su época. Por eso no es casual que prefiera el poema breve y el fragmento en prosa como medios de expresión. El nivel de concentración concede a cada una de las palabras un valor objetual imprescindible. El discurso se concentra en torno a una serie de palabras motrices. Por eso su sintaxis se ve frecuentemente reducida al nombre, suprimiendo al mínimo los elementos unitivos y reduciendo los verbos en un afán de supresión del tiempo. Esta técnica favorece las posibilidades de la elipsis, que es la auténtica protagonista de la retórica dickinsoniana. Lo no dicho, los espacios en blanco, la insinuación, el lenguaje oblicuo y la ambigüedad tienen tanto valor en su discurso como los elementos explícitos. Y es que el silencio es para Emily Dickinson tan subversivo como la palabra.</em></p>
<p><span id="more-349"></span></p>
<p><em><span style="font-style: normal;"><em><span style="font-style: normal;"><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 321px; height: 213px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/EmilyDickinson5.jpg?t=1229304449" alt="EmilyDickinson5.jpg picture by antoniosarabia" /></span>No hay, que yo sepa, una vida más apasionada y solitaria que la de esa mujer</em>, escribió a su vez Jorge Luis Borges en el prólogo a la antología de poemas traducidos por Silvina Ocampo, de la que presentamos algunos más abajo. <em>Prefirió soñar el amor y acaso imaginarlo y temerlo. En su recluida aldea de Amherst buscó la reclusión de su casa y, en su casa, la reclusión del color blanco y la de no dejarse ver por los pocos amigos que recibía. Publicar no era, para ella, parte esencial del destino de un escritor; después de su muerte, que acaeció en 1886, encontraron en sus cajones más de mil piezas manuscritas, casi todas muy breves y extrañamente intensas. Además de la escritura fugaz de cosas inmortales, profesó el hábito de la lenta lectura y la reflexión. Emerson, Ruskin y Sir Thomas Brown le enseñaron mucho, pero sólo a ella le fue dado escribir</em></span></em></p>
<p><em>Parting is all we know of Heaven / and all we need of Hell.<br />
O<br />
This quiet dust was gentleman and ladies</em></p>
<p><em>cuya idea es común y cuya forma es incomparable (curiosamente se abismaba, como Hugo, en la Revelación de San Juan, el Teólogo).<br />
He sospechado que el concepto de versión literal, desconocido a los antiguos, procede de los fieles que no se atrevían a cambiar una palabra dictada por el Espíritu. Emily Dickinson parece haber inspirado a Silvina Ocampo un respeto análogo. Casi siempre, en este volumen, tenemos las palabras originales en el mismo orden.<br />
No es cotidiano el hecho de un poeta traducido por otro poeta. Silvina Ocampo es, fuera de duda, la máxima poeta argentina; la cadencia, la entonación, la pudorosa complejidad de Emily Dickinson aguardan al lector de estas páginas, en una suerte de venturosa transmigración.</em></p>
<p><em></em><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 224px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Emily-Dickinson2.jpg?t=1229304898" alt="Emily-Dickinson2.jpg picture by antoniosarabia" />5</p>
<p>Tengo un pájaro en primavera<br />
para mí sola canta -<br />
la primavera seduce.<br />
Y cuando el verano se acerca<br />
y cuando la rosa aparece,<br />
el pájaro se va.</p>
<p>Y asimismo no me quejo<br />
sabiendo que ese pájaro mío<br />
a pesar de haberse ido -<br />
estudia más allá del mar<br />
melodías nuevas para mí<br />
y volverá.</p>
<p>Raudas en mano más segura<br />
contenidas en tierras más naturales<br />
son mías -<br />
y aunque ahora partan,<br />
digo a mi desconfiado corazón<br />
son tuyas.</p>
<p>En un sereno brillo,<br />
en una más dorada luz<br />
veo<br />
cada ínfima duda y temor<br />
cada pequeña discordia acá<br />
terminada.</p>
<p>Entonces no me lamentaré<br />
sabiendo que ese pájaro mío<br />
aunque haya volado<br />
en un distante árbol<br />
deslumbrante melodía para mí<br />
volverá.</p>
<p> </p>
<p>84</p>
<p>Su pecho es propicio para perlas,<br />
pero yo no soy buceador -<br />
su frente es propicia para tronos<br />
pero no tengo penacho.<br />
Su corazón es propicio para un hogar -<br />
yo -un gorrión- edifico ahí<br />
dulces entrelazadas ramas<br />
mi perenne nido.</p>
<p> </p>
<p><img id="imageTag_0" class="imageTag" style="width: 228px; cursor: crosshair;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Emily_Dickinson4.jpg" alt="Emily_Dickinson4.jpg" />223</p>
<p>Vine a comprar una sonrisa -hoy-<br />
una sola sonrisa -<br />
la más pequeña de tu cara<br />
me agradará lo mismo -<br />
la que nadie echaría de menos<br />
brillaba tan diminuta<br />
estoy rogando en el mostrador -señor-<br />
puede usted comprar -<br />
tengo diamantes -en mis dedos-<br />
¿Sabe usted qué son los diamantes?<br />
¡Tengo rubíes -como la sangre del ocaso-<br />
y un topacio -como una estrella!<br />
¡podría ser buen negocio para un &#8220;judío&#8221;!<br />
diga -¿puedo hacerlo- señor?</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<p>254</p>
<p>&#8220;Esperanza&#8221; es algo con plumas -<br />
que se posa en el alma -<br />
y canta una melodía sin palabras -<br />
y nunca se detiene -totalmente-</p>
<p>más dulce -en el vendaval- se oye-<br />
y herida tiene que estar la tormenta<br />
que pudo abatir al pajarito<br />
que reservó tanto calor -</p>
<p>la oí en la tierra más helada -<br />
y en el más extraño mar -<br />
y nunca, ni en casos extremos,<br />
me pidió una migaja -a mí.</p>
<p> </p>
<p>255</p>
<p>Morir -lleva sólo un corto tiempo-<br />
dicen que no duele<br />
es solo un desmayo -por etapas-<br />
y luego -queda fuera de la vista-</p>
<p>una cinta más oscura -por un día-<br />
un crespón en el sombrero -<br />
luego un lindo sol llega -<br />
y nos ayuda a olvidar -</p>
<p>la ausente -criatura &#8211; mística -<br />
que sólo por amor a nosotros<br />
se fue a dormir -esa profunda vez-<br />
sin la fatiga-</p>
<p> </p>
<p><img id="fullSizedImage" class="media" style="width: 226px; height: 320px;" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/Emily_Dickinson6.jpg?t=1229306175" alt="Emily_Dickinson6.jpg picture by antoniosarabia" />376</p>
<p>Es claro -que recé-<br />
¿y a Dios le importó?<br />
le importó tanto como si un pájaro<br />
en el aire-golpeara con su pata-<br />
y gritara dame-<br />
razón-vida-<br />
que no hubiera tenido -sin ti-<br />
más piadoso hubiera sido<br />
en la tumba del átomo dejarme-<br />
alegre, aniquilada, dichosa y muda-<br />
en lugar de esta penetrante miseria.</p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/un-taller-literario-con-edgar-allan-poe-en-el-bicentenario-de-su-natalicio/" title="Un taller literario con Edgar Allan Poe en el bicentenario de su natalicio (enero 18, 2009)">Un taller literario con Edgar Allan Poe en el bicentenario de su natalicio</a> (4)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/la-vocacion-suspendida-en-america-latina/" title="La Vocación Suspendida, ahora en América Latina (agosto 3, 2009)">La Vocación Suspendida, ahora en América Latina</a> (7)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/un-cuento-de-navidad-de-robert-louis-stevenson/" title="Un cuento de Navidad de Robert Louis Stevenson (diciembre 22, 2008)">Un cuento de Navidad de Robert Louis Stevenson</a> (1)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/emily-dickinson-la-poeta-en-su-jardin/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pavese a los cien años</title>
		<link>http://losconvidados.com/pavese-a-los-cien-anos/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/pavese-a-los-cien-anos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 14 Sep 2008 10:42:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura Italiana]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía italiana contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Sarabia]]></category>
		<category><![CDATA[autores italianos]]></category>
		<category><![CDATA[Cesare Pavese]]></category>
		<category><![CDATA[Dos Pasos]]></category>
		<category><![CDATA[Faulkner]]></category>
		<category><![CDATA[Hemingway]]></category>
		<category><![CDATA[Moby Dick]]></category>
		<category><![CDATA[Steinbeck]]></category>
		<category><![CDATA[Walt Whitman]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=63</guid>
		<description><![CDATA[Este mes, hace una semana, el 9 de septiembre, se cumplieron cien años del nacimiento de Césare Pavese (Santo Stefano Belbo, Cuneo, Italia, 1908-1950). Nacido en una familia de clase media baja proveniente del campo, Pavese, aun viviendo en Turín, nunca perdió el contacto con el medio rural. Tímido, introvertido, su descubrimiento y su fascinación por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este mes, hace una semana, el 9 de septiembre, se cumplieron cien años del nacimiento de Césare Pavese (Santo Stefano Belbo, Cuneo, Italia, 1908-1950). Nacido en una familia de clase media baja proveniente del campo, Pavese, aun viviendo en Turín, nunca perdió el contacto con el medio rural.<img id="fullSizedImage" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/pavese1-1.jpg?t=1221344825" alt="pavese1-1.jpg picture by antoniosarabia" /> Tímido, introvertido, su descubrimiento y su fascinación por la literatura norteamericana marcaron para siempre su obra. Tradujo a Steinbeck, Dos Pasos, Hemingway y Faulkner, entre otros grandes autores estadounidenses junto al irlandés James Joyce por quien profesaba también una admiración sin límites. Sus lecturas y estudios sobre el mito, los símbolos y los arquetipos se volvieron una influencia recurrente en su trabajo. En 1930 se licenció en letras por la universidad de Turín con una tesis sobre Walt Whitman. En 1935 fue detenido por sus ideas políticas y desterrado al sur de Italia donde permaneció hasta su perdón en 1936. Pasó los últimos años de la segunda guerra mundial viviendo con la familia de su hermana en Serralunga &#8220;como un recluso en las colinas&#8221;. En 1945 ingresó en el partido comunista y en 1950, el 24 de junio, se le confirió el cotizado premio Strega por <em>The Political Prisioner</em>. El 27 de agosto de ese mismo año, víctima de una de sus habituales depresiones, Césare Pavese se quitó la vida en el hotel Roma de Turín con una sobredosis de somníferos. Le faltaban pocos días para cumplir cuarenta y dos años de edad. Algunos de sus trabajos más notables fueron publicados póstumamente.</p>
<p><span id="more-63"></span></p>
<p>Comenzamos este post con un poema que no podía faltar en la entrada, <em>Vendrá la Muerte y tendrá tus Ojos</em>, tal vez el más célebre de los escritos por Pavese. Pero es en <em>Los Mares del Sur</em>, otro gran favorito nuestro, donde mejor se observan su inclinación por el mito, la vuelta al pasado y los juegos de la memoria. En él hay también un guiño a una de sus novelas preferidas, una de las primeras que tradujo del inglés: <em>Moby Dick</em>.</p>
<p> </p>
<p>VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS</p>
<p>Vendrá la muerte y tendrá tus ojos <br />
esta muerte que nos acompaña <br />
de la mañana a la noche, insomne, <br />
sorda, como un viejo remordimiento <br />
o un vicio absurdo. Tus ojos <br />
serán una vana palabra, <br />
un grito callado, un silencio.<br />
 Así los ves cada mañana <br />
cuando a solas te inclinas<br />
 ante el espejo. Oh querida esperanza,<br />
 ese día sabremos aun nosotros<br />
 que eres la vida y eres la nada. <br />
Para todos tiene la muerte una mirada.</p>
<p>Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.<br />
Será como renunciar a un vicio,<br />
 como observar en el espejo <br />
el resurgir de un rostro muerto,<br />
 como escuchar unos labios cerrados.<br />
 Mudos, descenderemos al abismo.</p>
<p> <br />
LOS MARES DEL SUR</p>
<p>Caminamos una tarde por la ladera de un cerro,<br />
en silencio. A la sombra del tardo crepúsculo<br />
mi primo es un gigante vestido de blanco,<br />
que se mueve despacio, el rostro bronceado,<br />
taciturno. Callar es nuestra virtud.<br />
Algún antepasado nuestro debió estar muy solo<br />
-un gran hombre entre idiotas o un pobre loco-<br />
para enseñar a los suyos tanto silencio.</p>
<p>Mi primo me ha hablado esta tarde para preguntarme<br />
si subiría con él: desde la cumbre se avista<br />
en las noches serenas el reflejo del faro<br />
lejano, de Turín. &#8220;Tú que vives en Turín&#8230;&#8221;<br />
me ha dicho &#8230;pero tiene razón. &#8220;La vida hay que vivirla<br />
lejos del terruño: se aprovecha y se goza<br />
y después, al regreso, como yo a los cuarenta,<br />
se encuentra nuevo todo. Las Langas no cambian de sitio&#8221;.<br />
Todo esto me ha dicho y no habla italiano,<br />
sino que usa pausado el dialecto que, como las piedras<br />
de esta misma colina, es tan áspero<br />
que veinte años de idiomas y diversos océanos<br />
no le han limado. Y asciende la cuesta<br />
con la vigilante mirada que vi, de pequeño,<br />
en labriegos un poco cansados.</p>
<p>En veinte años le ha dado la vuelta al mundo.<br />
Se fue siendo yo un niño de brazos<br />
y le dieron por muerto. Después oí hablar de él<br />
a las mujeres, a veces, como una leyenda;<br />
los hombres, más serios, lo olvidaron.</p>
<p>Un invierno a mi padre ya muerto le llegó una tarjeta<br />
con un gran sello verdoso de barcos en un puerto<br />
y votos por una buena vendimia. El estupor fue grande,<br />
pero el niño crecido explicó ávidamente<br />
que la postal venía de una isla llamada Tasmania,<br />
rodeada de un mar azulísimo y de escualos feroces<br />
en el Pacífico, al sur de Australia. Añadió que sin duda<br />
pescaba perlas el primo. Y arrancó el sello.<br />
Todos opinaron y todos concluyeron<br />
que, si aún no estaba muerto, moriría.<br />
Después lo olvidaron y pasó mucho tiempo.</p>
<p>Oh, desde que jugaba a los piratas malayos<br />
cuánto tiempo ha pasado. Y, desde la última vez<br />
que bajé a bañarme en un sitio mortal<br />
y tras un compañero de juegos monté en un árbol<br />
quebrando sus ramas y le rompí la cabeza<br />
a un rival y fui vapuleado,<br />
cuánto ha acontecido. Otros días, otros juegos,<br />
otros arrebatos de la sangre ante rivales<br />
más escurridizos: los pensamientos y los sueños.<br />
La ciudad me ha enseñado infinitos pavores:<br />
una multitud, una calle me han hecho temblar,<br />
un pensamiento espiado alguna vez en un rostro.<br />
Siento aún en los ojos la burlona luz despectiva<br />
de millares de lámparas sobre el gran barullo de pasos.</p>
<p>Mi primo volvió, terminada la guerra,<br />
gigantesco, entre los pocos. Y tenía dinero.<br />
Los parientes decían por lo bajo: &#8220;en un año, a lo sumo,<br />
lo disipa todo y se larga de nuevo.<br />
Los desesperados acaban así&#8221;.<br />
Mi primo tiene un semblante resuelto. Compró un local de cemento<br />
en el pueblo e hizo prosperar un garaje<br />
con una flamante pompa para aprovisionar gasolina<br />
y un gran anuncio bajo la curva del puente.<br />
Después puso un mecánico dentro a recibir el dinero<br />
y recorrió las Langas enteras fumando.<br />
Entretanto se había casado en la aldea. Desposó a una muchacha<br />
grácil y rubia como las extranjeras<br />
que de seguro había encontrado algún día por el mundo.<br />
Mas salía aún solo. Vestido de blanco,<br />
con las manos en la espalda y el rostro bronceado,<br />
iba de mañana a las ferias y con aire burlón<br />
adquiría caballos. Después me explicó,<br />
al fracasar el proyecto, que su plan consistía<br />
en suprimir todas las bestias del valle<br />
y obligar a la gente a comprarle motores.<br />
&#8220;Mas la bestia más grande de todas, decía,<br />
he sido yo al pensarlo. Debería saber<br />
que aquí bueyes y gentes son una misma raza&#8221;.</p>
<p>Llevamos andando más de media hora. La cima está cerca,<br />
el fragor y el silbido del viento aumentan de tono.<br />
Mi primo se detiene de pronto y se vuelve: &#8220;este año<br />
escribo en el cartel: -Santo Stefano<br />
ha sido siempre el primero en las fiestas<br />
del valle de Belbo- y que digan lo que quieran<br />
los de Canelli&#8221;. Reanuda después el ascenso.<br />
Un perfume de tierra y de viento nos envuelve en lo oscuro,<br />
algunas luces distantes: chozas, automóviles<br />
que se escuchan apenas; y yo pienso en la fuerza<br />
que me ha restituido a este hombre, arrancándolo al mar,<br />
a las tierras lejanas, al silencio que dura.<br />
Mi primo no habla de los viajes cumplidos.<br />
Dice lacónico que ha estado en tal lugar o en tal otro<br />
y piensa en sus motores.</p>
<p>Sólo un sueño<br />
le ha quedado en la sangre: una vez se embarcó<br />
como fogonero en un barco de pesca holandés, el Cetáceo,<br />
y vio volar al sol los pesados arpones,<br />
y huir las ballenas entre espumas de sangre<br />
y perseguirlas y alzarse las colas y luchar con la lancha.<br />
Me lo evoca a veces.</p>
<p>Pero cuando le digo<br />
que está entre los afortunados que han visto la aurora<br />
sobre las islas más bellas de la tierra,<br />
sonríe ante el recuerdo y responde que el sol<br />
se levantaba cuando el día era ya viejo para ellos.</p>
<p>Traducciones del italiano de Antonio Sarabia</p>
<p> </p>
<p>Nuria Ruiz de Viñaspre, desde <em><a onclick="window.open('Http://www.rasca-cielos.blogspot.com/','','');return false;" href="Http://www.rasca-cielos.blogspot.com/">El Rascacielos</a></em>, y Antonio Serrano Cueto, desde <em><a onclick="window.open('http://antonioserranocueto.blogspot.com/','','');return false;" href="http://antonioserranocueto.blogspot.com/">El Baile de los Silenos</a></em>,<img id="fullSizedImage" src="http://i328.photobucket.com/albums/l336/Laurenblog/premio-al-esfuerzo-personal.png?t=1221388784" alt="premio-al-esfuerzo-personal.png picture by Laurenblog" /> han tenido la bondad de otorgar, ambos al mismo tiempo, a <em>Los Convidados</em> el <em>Premio al Esfuerzo Personal 2008</em>. Ella &#8220;por la profundidad y la poesía&#8221;, él por considerarlo &#8220;la literatura con mayúsculas&#8221;. Lo acepto por venir de dos colegas a quienes aprecio y respeto. La distinción me obliga a mencionar a los otorgantes y vincularlos con un enlace (ya está hecho), a reproducir la imagen del premio y a entregarlo a mi vez a otros cinco blogs que a mi juicio se lo merezcan. La imagen la tienen a su izquierda. Los blogs que selecciono, y recomiendo, son:</p>
<p><a onclick="window.open('http://notasmoleskine.blogspot.com/','','');return false;" href="http://notasmoleskine.blogspot.com/"><em> Moleskine Literario</em></a>, de Iván Thays<br />
<a onclick="window.open('http://www.tradicionclasica.blogspot.com/','','');return false;" href="http://www.tradicionclasica.blogspot.com/"><em> Tradición Clásica</em></a>, de Gabriel Laguna<br />
<a onclick="window.open('http://www.apostillasnotas.blogspot.com/','','');return false;" href="http://www.apostillasnotas.blogspot.com/"><em> Apostillas Literarias</em></a>, de Magda Díaz Morales<br />
<a onclick="window.open('Http://www.desdecuba.com/reinaldoescobar/','','');return false;" href="Http://www.desdecuba.com/reinaldoescobar/"><em> Desde Aquí</em></a><em>,</em> de Reinaldo Escobar<br />
<a onclick="window.open('http://trianarts.com/','','');return false;" href="http://trianarts.com/"><em>Trianarts</em></a>, de Triana</p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/pino-cacucci-autor-y-traductor/" title="Pino Cacucci, autor y traductor (agosto 10, 2008)">Pino Cacucci, autor y traductor</a> (9)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/traducciones-del-portugues/" title="Traducciones del Portugués (diciembre 15, 2007)">Traducciones del Portugués</a> (5)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/homenaje-a-los-traductores/" title="Homenaje a los Traductores (octubre 16, 2007)">Homenaje a los Traductores</a> (2)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/pavese-a-los-cien-anos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un toque de color a la poesía en francés</title>
		<link>http://losconvidados.com/un-toque-de-color-a-la-poesia-en-frances/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/un-toque-de-color-a-la-poesia-en-frances/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 07 Sep 2008 23:23:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía Antillana]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía Francesa Contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Agustí Bartra]]></category>
		<category><![CDATA[Aimé Césaire]]></category>
		<category><![CDATA[André Bretón]]></category>
		<category><![CDATA[Autores Antillanos]]></category>
		<category><![CDATA[Leopold Senghor]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía Francesa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=62</guid>
		<description><![CDATA[Aimé Césaire (Basse Pointe, Martinique 1913-2008) llegó a París en 1931 con una beca estudiantil para terminar su bachillerato en el liceo Louis le Grand. Cuando volvió a su país natal ocho años después, en 1939, casado con una compatriota suya, Suzanne Roussi, y con el pequeño hijo de ambos, Aimé había dejado una profunda huella [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Aimé Césaire (Basse Pointe, Martinique 1913-2008) llegó a París en 1931 con una beca estudiantil para terminar su bachillerato en el liceo Louis le Grand. Cuando volvió a su país natal ocho años después, en 1939, casado con una compatriota suya, Suzanne Roussi,<img id="fullSizedImage" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/AiimeCsaire2.jpg?t=1220829233" alt="AiimeCsaire2.jpg picture by antoniosarabia" /> y con el pequeño hijo de ambos, Aimé había dejado una profunda huella de su paso por la Ciudad Luz. Ahí había conocido a Leopoldo Senghor y a León Damás con quienes fundó la revista literaria <em>L&#8217;Etudiant Noir</em> y el célebre movimiento poético de la &#8220;negritud&#8221;. Estuvo también muy cerca de los poetas surrealistas especialmente de André Bretón, a quien le ligó una estrecha amistad sobre todo durante el tiempo que éste último pasó en la Martinica a causa de la segunda guerra mundial. Bretón, en la introducción a <em>Cahier d&#8217;un retour au pays natal</em>, calificaría esta obra de Césaire como &#8220;nada menos que el mayor monumento lírico de nuestro tiempo&#8221;.</p>
<p>A continuación, en la excelente traducción de Agustí Bartra, unas muestras del quehacer literario de uno de los más grandes poetas nacidos en Las Antillas y, sin lugar a dudas, uno de los mayores exponentes de la poesía en lengua francesa del siglo veinte.</p>
<p><span id="more-62"></span></p>
<p>BATUCA (Fragmentos)<br />
&#8212;<br />
batuca<br />
cuando el mundo será desnudo y rojo<br />
como una matriz calcinada por los grandes soles del amor<br />
batuca<br />
cuando el mundo carezca de encuesta<br />
un corazón maravilloso donde se imprime el decorado de las miradas<br />
rotas en astillas<br />
por la primera<br />
vez<br />
cuando los atractivos hagan caer en la trampa a las estrellas<br />
cuando el amor y la muerte sean<br />
una misma serpiente coral vuelta a soldar alrededor de un brazo sin<br />
joyas<br />
sin hollín<br />
sin defensa<br />
batuca del río hinchado de lágrimas de cocodrilo y de látigos a la<br />
deriva<br />
batuca del árbol de serpientes de los danzarines del prado<br />
rosas de Pensilvania miran los ojos la nariz las orejas<br />
las ventanas de la cabeza aserrada<br />
del ajusticiado<br />
batuca de la mujer de brazos de mar y cabellera de fuente submarina<br />
la rigidez cadavérica transforma los cuerpos en lágrimas de acero<br />
todos los fantasmas hojosos forman un mar de yucas azules y de almadías<br />
todos los fantasmas neuróticos han tomado el freno con los dientes<br />
batuca<br />
cuando el mundo sea una abstracción seducida y retoños de sal gema<br />
los jardines del mar<br />
por la primera y última vez<br />
un mástil de carabela olvidada arde almendro de naufragio<br />
un cocotero un baobab una hoja de papel<br />
un descho de apelación<br />
batuca<br />
cuando el mundo sea una mina al aire libre<br />
cuando el mundo sea desde lo alto de la pasarela<br />
mi deseo<br />
tu deseo<br />
conjugados en un salto en el vacío respirado<br />
en el colgadizo de nuestros ojos rompen<br />
todas las polvaredas de soles pobladas de paracaídas<br />
de incendios voluntarios de oriflamas de trigo rojo<br />
batuca de los ojos podridos<br />
batuca de los ojos de melaza<br />
batuca de los ojos cortocircuito sorprendido de leche de vaca<br />
batuca de los ojos azucarados de fiebre<br />
batuca de la noche de sexo de berenjena señalado de mercurio<br />
batuca de la noche a la noche de cigarro<br />
batuca de mar doliente encostrado de islas<br />
el Congo es un salto de sol levante al extremo de un hilo<br />
un cubo de ciudades sangrantes<br />
una espesura de cidronelas en la noche forzada<br />
batuca<br />
cuando el mundo sea una torre de silencio<br />
donde seremos la presa y el buitre<br />
todas las lluvias de loros<br />
todas las dimisiones de chinchillas<br />
batuca de trombas rotas de pájaros de aceite de chorlitos virulentos<br />
batuca de la lluvia muerta finalmente hendida de orejas enrojecidas purulencia y vigilancia</p>
<p>habiendo violado hasta la transparencia el sexo angosto del crepúsculo<br />
el gran negro de la mañana<br />
hasta el fondo del mar de piedra estallada<br />
espera los frutos de hambre de las ciudades anudadas<br />
Serpiente de las serpientes el follaje de pubis mecidos en los largos<br />
azares marinos<br />
Gaviotas olas bayúes por la mirada ráfaga del paisaje<br />
pacanas dos suaves ceñidoras herbosos brazaletes hartos<br />
besos besos<br />
frescura de río en el cuello de mujeres tambaleantes<br />
&#8212;<br />
batuca<br />
cuando el mundo sea un vivero donde yo pescaré mis ojos en el<br />
sedal de tus ojos<br />
batuca cuando el mundo sea el látex largo de las calles de sueño<br />
bebido<br />
batuca<br />
la caja de los clavos la caja de granizo corazón de sorpresa<br />
corazón de cizalla<br />
la caja de los clavos enjambres de mosquitos y vuelo de dientes<br />
la caja de la lluvia tristemente corta las alambradas del trombón<br />
y la paja de las semanas<br />
la caja de la lluvia<br />
la caja de los clavos<br />
la caja de los cisnes<br />
la caja de las hojas lentamente muertas<br />
batuca<br />
batuca de las manos<br />
batuca de los senos en furia de bejucos y de selva virgen<br />
batuca de los siete pecados decapitados<br />
batuca del sexo de beso de pájaro de huída de pez<br />
batuca de princesa negra con diadema de sol derretido<br />
batuca de la princesa que atiza a mil guardianes<br />
mil jardines olvidados debajo de la arena y del arco iris<br />
batuca de la princesa de muslos de Congo<br />
de Borneo<br />
de Caracas<br />
nieve negra de muslos de río que despliega sus sueños<br />
de absurdo ventisquero bajo la mano del sol de medianoche<br />
batuca<br />
la princesa se ahoga en su sonrisa de agua ausente<br />
batuca<br />
en su sonrisa de acequia<br />
batuca<br />
en sus ojos de sol macerado de ciruelas<br />
batuca<br />
en su justicia magnética<br />
batuca batuca<br />
la princesa en el corazón virgen del verano en el dintel de las<br />
campánulas<br />
se ha retirado ahogada del corazón reventado de las tierras<br />
reclusa algo oculta en el silencio de las olas<br />
batuca de noche sin carozo<br />
de noche sin labios<br />
con la corbata del surtidor de mi galera sin nombre<br />
de mi pájaro de bumerang<br />
he lanzado mi ojo al oleaje a la guinea de la desesperación y de la<br />
muerte<br />
todo lo extraño se cuaja isla de Pascua, isla de Pascua<br />
todo lo extraño interceptado por las caballerizas de la sombra<br />
un riachuelo de agua fresca fluye en su mano sargazo de gritos fundidos<br />
Y el navío desnudado cavó en el cerebro de las noches testarudas<br />
mi exilio minarete-sed-de-las ramas<br />
grito a la sal lunar del gran pez de lágrimas de piedra labrada<br />
Las corrientes enrollaron espesuras de sables de plata<br />
y cucharas de náuseas<br />
y el viento agujereado de los dedos del SOL<br />
esquiló el fuego de la axila de las islas de cabelleras de espuma<br />
olvidados pulmones de los repiques y de las sedas<br />
de los orgullosos tuyas susurrados sangre en los labios ardientes del<br />
blizzard macho<br />
batuca de tierras grávidas<br />
batuca del mar amurallado<br />
batuca del ukelele asesinado bajo las hierbas<br />
cuando los dedos golpeaban la hora de minutos sin fibras<br />
batuca de Burgos jorobados de pies podridos de muertos deletreados<br />
en la desesperación sin precio del recuerdo<br />
Punta-baja, Diamante, Tartana y Carabela<br />
sekeles de oro, garlopas de flotaciones atacadas por gavillas y añublos<br />
cerebros tristes donde se arrastran orgasmos<br />
armadillos humeantes<br />
Oh los crúmenos que divierten a mi timón<br />
el sol ha saltado de las grandes bolsas marsupiales del mar sin<br />
tragaluz en plena álgebra de falsos caballos y de raíles sin tranvía;<br />
batuca, los ríos son grietas en el yelmo desatado de los barrancos<br />
las cañas naufragan en los balanceos de la tierra llena de jorobas de<br />
camella las ensenadas derriban luces irresponsables las vejigas sin reflujo<br />
de las piedras<br />
¡Sol, a las gargantas!<br />
Negro rugidor, negro carnicero, negro corsario batuca desplegado de<br />
especias y de moscas<br />
Dormida manada de yeguas bajo la espesura de bambúes<br />
sangra, sangra manada de carambas<br />
Asesino te absuelvo en nombre de la violación<br />
te absuelvo en nombre del Espíritu Santo<br />
Te absuelvo de mis manos de salamandra<br />
El día pasará como una ola con las ciudades en bandolera en su<br />
alforja de conchas hinchadas de pólvora<br />
Sol, roja serpentaria acodada en mis angustias<br />
de pantano con dolores de parto<br />
el río de culebras que yo llamo mis venas<br />
El río de almenas que yo llamo mi sangre<br />
el río de azagayas que los hombres llaman mi rostro<br />
el río a pie alrededor del mundo<br />
golpeará la roca artesiana con cien estrellas de monzón</p>
<p>Libertad mi único pirata, agua del año nueve mi única sed<br />
amor mi único sampán<br />
deslizaremos nuestros dedos de risa y de calabaza<br />
entre los dientes helados de la Bella Durmiente del Bosque.</p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/claude-couffon-poeta-y-traductor/" title="Claude Couffon, poeta y traductor (febrero 10, 2008)">Claude Couffon, poeta y traductor</a> (0)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/traducciones-del-portugues/" title="Traducciones del Portugués (diciembre 15, 2007)">Traducciones del Portugués</a> (5)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/traducciones-del-griego-de-luis-gonzalez-de-alba/" title="Traducciones del griego de Luis González de Alba. (noviembre 17, 2007)">Traducciones del griego de Luis González de Alba.</a> (0)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/un-toque-de-color-a-la-poesia-en-frances/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pino Cacucci, autor y traductor</title>
		<link>http://losconvidados.com/pino-cacucci-autor-y-traductor/</link>
		<comments>http://losconvidados.com/pino-cacucci-autor-y-traductor/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 10 Aug 2008 16:40:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Sarabia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura Italiana]]></category>
		<category><![CDATA[traductores]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Sarabia]]></category>
		<category><![CDATA[autores italianos]]></category>
		<category><![CDATA[Pino Cacucci]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://losconvidados.com/?p=57</guid>
		<description><![CDATA[Esta entrada podría muy bien titularse &#8220;tradutore, traditore&#8221;, -traductor, traidor-, porque tiene como Convidado al excelente novelista y traductor italiano, Pino Cacucci (Alessandria, 1955), gran &#8220;cuate&#8221;, diríamos en México, de este autor, y Pino sabe muy bien lo que esa palabra significa porque también es responsable de la brillante traducción de mi novela Le Arance [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta entrada podría muy bien titularse &#8220;tradutore, traditore&#8221;, -traductor, traidor-, porque tiene como Convidado al excelente novelista y traductor italiano, Pino Cacucci (Alessandria, 1955), gran &#8220;cuate&#8221;, diríamos en México, de este autor<img id="fullSizedImage" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/pinocacuccimontanaro.jpg?t=1218384302" alt="pinocacuccimontanaro.jpg picture by antoniosarabia" />, y Pino sabe muy bien lo que esa palabra significa porque también es responsable de la brillante traducción de mi novela <em>Le Arance Amare di Sviglia</em> (Ugo Guanda Editore, 2003) y otros varios textos míos a la lengua del Dante. Si digo que esta entrada debería llamarse &#8220;tradutore, traditore&#8221; no es, desde luego, por causa suya, ya que su trabajo, siempre preciso y fidelísimo, le ha merecido varios premios internacionales, entre ellos, este año, el <em>Claude Couffon</em> que otorga el Salón de Libro Iberoamericano patrocinado por Luis Sepúlveda en inteligente y amistoso contubernio con el ayuntamiento de Gijón y el Principado de Asturias.</p>
<p>Si digo que debe titularse &#8220;tradutore, traditore&#8221; es porque hace unas semanas pedí a Pino que me mandara algo suyo para incluirlo entre <em>Los Convidados</em> y él correspondió a mi solicitud enviándome un relato, -en el fondo una bella parábola sobre la inmigración-, pero lo hizo, como es natural, en su nativo italiano, poniéndome en el comprometido y comprometedor aprieto de tener que traducirlo yo mismo. Esa es la razón por la que esta entrada, aparte de &#8220;tradutore, traditore&#8221;, podría llamarse también &#8220;El autor prueba una sopa de su propio chocolate&#8221; o, &#8220;Cuando los patos le tiran a las escopetas&#8221;.<br />
Así pues, esta semana yo traduzco a mi traductor, y le pido disculpas de antemano a él y a ustedes los habituales del blog por las posibles meteduras de pata porque su hermoso texto, <em>La Resurrezione della Vite</em> se merecía alguien con mayores conocimientos de la lengua italiana que yo. </p>
<p>Añado, como resarcimiento, una evocación de nuestro querido México donde Pino vivió tantos años. Se trata de un cuadro poco conocido de Diego Rivera, el gran pintor mexicano sobre cuya persona y época mi gran amigo y traductor ha escrito muchísimas páginas. Se titula, no faltaba más, <em>En el Viñedo</em>. Es de 1920.</p>
<p><span id="more-57"></span></p>
<p>LA RESURRECCIÓN DE LA VID</p>
<p>Padre e hijo fueron de los últimos en abordar el barco. Bastia se volvió a mirar el muelle, hacia los parientes de su mujer emigrados a Chile diez años antes que los despedían conmovidos. Les hizo un rápido gesto de adiós y se apresuró a buscar un espacio en el puente donde resguardar a Tonino del sol y, más que nada, al saquito de tela que contenía todas sus esperanzas. Cuando se soltaron las amarras y la nave comenzó lentamente a separarse del puerto, Bastia contempló la soleada Valparaíso en medio verano austral y pensó: &#8220;en casa estará nevando ahora&#8230; Bien, al menos hará frío para proteger lo que resta de mi pobre viñedo abandonado&#8221;.<br />
<img id="fullSizedImage" src="http://i349.photobucket.com/albums/q388/antoniosarabia/1920EnelViedoDiegoRivera.jpg?t=1218385081" alt="1920EnelViedoDiegoRivera.jpg picture by antoniosarabia" />El año nuevo de 1900 lo pasaron doblando el Cabo de Hornos, ahí donde el Pacífico y el Atlántico se encuentran en una incesante lucha proclive a tempestades. Tonino fue a vomitar varias veces por encima de la borda la mísera cena que se había ofrecido a los pasajeros de cubierta. Bastia le sostenía la cabeza mientras le hablaba para reanimarlo:  &#8220;aquí hay una leyenda, ¿sabes?: en lo más hondo de este abismo el diablo yace encadenado y se esfuerza en liberarse, por eso el mar está siempre revuelto&#8221;. Después volvía al rincón de un bote salvavidas bajo cuyo amparo rociaba con los dedos un poco de agua sobre la andrajosa bolsita de la que brotaban ya pequeños protuberancias de raíces retorcidas. Ahí dentro estaba su preciosa cepa madre envuelta en terrones de aquella baldía tierra americana, arena compacta del sur del fin del mundo, capaz de hacerla inmune a la filoxera. Feliz año nuevo, papá, le dijo Tonino limpiándose la boca mientras los pasajeros de cabina, &#8220;los señores&#8221;, festejaban descorchando champagne y Bastia sentía en el paladar el gusto de la última botella de Barbera o, más bien, la penúltima porque había guardado una postrera en su bodega y la conservaba para celebrar con ella la esperanza recuperada, el resurgimiento de sus vidas. &#8220;Quizás&#8221;, reflexionó, y de inmediato apartó la sombra del desaliento diciéndose a sí mismo: &#8220;los franceses lo comprendieron antes que nadie: la solución es ésta&#8221;, y acarició el saco que contenía el porvenir.<br />
Mar del Plata, Montevideo, Río de Janeiro y después la larga travesía transocéanica. Primero la escala en Cabo Verde, luego las Canarias y finalmente&#8230; el estrecho de Gibraltar. Meses de navegación con un solo pensamiento en la cabeza: &#8220;los portainjertos tienen que mantenerse vivos&#8221;. Y mantener también a Tonino a raya cuando, en cada puerto, preguntaba por qué todos descendían a tierra menos ellos. &#8220;No puedo dejarlos aquí ni tampoco llevarlos a la espalda, podrían morírseme&#8221;, respondía siempre Bastia señalando el saco húmedo.<br />
Cuando desembarcaron en Génova, Tonino estaba eufórico y Bastia taciturno y tenso. Ahora venía lo peor, según él. Las horas de tren le preocupaban. La cepa madre, la raíz de la nueva vida podría sufrir un trauma irreparable. Al día siguiente estaban en casa. El recuento de las maravillas se lo dejó todo a Tonino. Él abrazó a su mujer bañada en lágrimas, estrechó a sus dos niñas pequeñas, y en seguida se precipitó a la viña a intentar la consumación del milagro.<br />
Había sido un barco de vapor el culpable de difundir la peste. En 1869, venido de quién sabe dónde, desembarcó un bichito casi invisible, una larva. La Filoxera, criatura americana, que no había causado daños a las viñas llevadas por los conquistadores españoles debido a la tierra arenosa en la que se plantaron, en Europa se convirtió en un flagelo, provocó una carestía, corroyó las raíces y destruyó todos los viñedos comenzando por Francia y extendiéndose al resto del continente. No existía veneno capaz erradicarla. A la vuelta de pocos años muchos viñedos legendarios desaparecieron para siempre. A Italia la plaga de Filoxera llegó un poco más tarde, pero con efectos igualmente devastadores. El vino parecía a punto de convertirse en un recuerdo del pasado. Pero los franceses descubrieron la cura: el camino de la conquista a la inversa. Importaron raíces de Sudamérica, donde las plantas habían generado defensas que las hicieron inmunes a la filoxera. Los viñedos descendientes de aquellos que tres o cuatro siglos antes habían cruzado el Atlántico en carabelas y galeones volvían para restaurar la vida a sus distantes progenitores. De ahí en adelante, todos los vinos europeos tuvieron su origen en vinos sudamericanos. Funcionaba. Y Bastia quiso hacer la prueba.<br />
Pasó la primavera, con la familia en pleno escrutando las heridas de los injertos y los débiles retoños. Luego, en verano, las pocas hojas y algunas míseras ramitas. Después otro largo invierno rezando y merodeando aquella última botella de Barbera. Pero al llegar de nuevo el verano Bastia le sacó el corcho y todos brindaron por la resurrección. En septiembre las uvas no fueron muchas pero sanas. El maldito parásito se había roto los dientes contra las cepas del lejano Chile. Qué rara la vida, pensaba Bastia, y qué rara la vid. Quién iba a decir que después de tantos siglos llegaría a producir como máximo un poco de vinagre. Y ahora, mira nada más, si nos habíamos puesto de nuevo a vendimiar y apisonar la uva con los pies desnudos se lo debíamos a los inmigrantes.<br />
Pino Cacucci</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://losconvidados.com/pavese-a-los-cien-anos/" title="Pavese a los cien años (septiembre 14, 2008)">Pavese a los cien años</a> (8)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/traducciones-del-portugues/" title="Traducciones del Portugués (diciembre 15, 2007)">Traducciones del Portugués</a> (5)</li>
	<li><a href="http://losconvidados.com/homenaje-a-los-traductores/" title="Homenaje a los Traductores (octubre 16, 2007)">Homenaje a los Traductores</a> (2)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://losconvidados.com/pino-cacucci-autor-y-traductor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

